lunes, 24 de noviembre de 2008

Sol envasado


Para lograr los mejores resultados es importante preparar la piel.
El procedimiento es muy sencillo y se realiza en tres pasos.
1. Afinar la capa córnea (el nivel más superficial de la epidermis): exfoliarla con esponja vegetal o similar para barrer las impurezas y lograr una superficie homogénea, sin vetas ni manchas, que luego resultan difíciles de quitar. Cuanto más lisa esté la piel, más parejo será el bronceado.
Es importante insistir en las zonas más rugosas de codos, rodillas y tobillos.
2. Humectar con crema, loción o gel, con la finalidad de reponer el manto protector hidrolipídico que se quitó en el procedimiento anterior.
3. Extender el autobronceante en igual cantidad en las distintas partes del cuerpo y cara, evitando el contorno de los ojos, las entradas del cabello y las cejas.
Al finalizar la aplicación, lavarse las manos con agua caliente y jabón para que no tomen el color del resto del cuerpo.
¿Cómo actúa el autobronceante?
Por lo general, el producto contiene dihidroxiacetona, que produce un proceso de oxidación de azúcares y aminoácidos, presentes en las células córneas, que hace que se oscurezcan y den como resultado el tono bronceado. Empieza a actuar entre 3 y 6 horas después de aplicado, dependiendo de la concentración de dihidroacetona. Se mantiene estéticamente agradable entre 7 y 10 días, tiempo que corresponde a la descamación cutánea normal. Es entonces cuando debe aplicarse nuevamente, sin olvidarse de los pasos de exfoliación y humectación.
¿Cómo elegir un buen autobronceante?
Las mejores formulaciones son aquellas que suman a la dihidroxiacetona sustancias de nutrición y humectación, así como vitamina E. Las presentaciones son variadas: hay cremas, emulsiones, geles y spray. Las pieles grasas podrán elegir las emulsiones, los geles y los sprays; para las secas, las cremas son una buena opción.
¿Se pueden usar autobronceantes si se está tomando sol?
No hay ningún inconveniente; es más, sería una forma de exponerse menos y dañar menos la piel. Eso sí, al hacerlo conviene usar un buen protector, acorde a cada tipo de piel.
¿En qué casos no deberá usarse?
Cuando se presenta hipersensibilidad a algún componente, pero no es habitual que suceda. Para tener en cuenta
En los cutis muy seborreicos o acneicos se debe tener especial cuidado al usarlos porque se pueden oscurecer los orificios pilosos del rostro, u ocluir, y producir reacciones acneiformes. Lo indicado en estos casos será usar formulaciones más líquidas, oil free (libres de aceite).
Por Claudia Nóbilo