sábado, 8 de noviembre de 2008

Los empleados no cualificados sufren más estrés y más enfermedades


Las desigualdades sociolaborales no tan sólo se plasman en los salarios, sino que también se pagan con salud. Los trabajadores no cualificados, que representan el 40% de la población activa en Barcelona, tienen más problemas de salud mental, dolores de espalda y de cabeza, según los resultados de un estudio que ha llevado a cabo la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB).
A la monotonía de este tipo de labores, que por sí solas pueden socavar la autoestima y la motivación, hay que sumar aspectos coyunturales: las reducciones de plantilla hacen que el trabajador se sienta más presionado porque se le exige rendir más, trabajar más horas y aceptar contratos precarios.
Una cuarta parte de los trabajadores no cualificados tienen contratos temporales, y cerca del 8% ni siquiera tiene contrato. "La incertidumbre y la falta de control producen niveles de estrés que acaban dañando la salud menta"´, afirma Imma Cortés, especialista de la ASPB y coautora del estudio, junto con Lucía Artazcoz. Entre los hombres con tareas no cualificadas el 12% sufre problemas de salud mental. La temporalidad afecta muchos menos a los profesionales de nivel medio y alto: el 11%. En consecuencia, su salud es mejor. Tan sólo el 7% sufre algún trastorno mental.
En general, las largas jornadas afectan a todos los profesionales. "´El 41% de los hombres trabajan más de 40 horas semanales, y el 11% más de 50 horas", afirma Cortés. Sin embargo, su impacto psicológico es diferente según el nivel social. "Para las personas acomodadas trabajar más horas se asocia a más oportunidades laborales, mientras que en situaciones menos ventajosas, con dificultades financieras y con miedo a perder el trabajo, trabajar más de 40 horas se asocia con mala salud", afirman las autoras.
Entre los trabajadores no cualificados la incidencia de patologías dolorosas es también mayor: el 15% sufre dolor crónico cervical, el 22,7% dolor lumbar y el 10% dolores de cabeza. Entre las mujeres de baja cualificación, la mayoría personal de limpieza y dependientas, estos porcentajes casi se duplican en todas las dolencias. En dolores de cabeza, se triplica. A los problemas laborales se añade en las mujeres el hecho de que dedican más de 23 horas semanales al trabajo doméstico, casi el doble de lo que dedican los hombres, una media de 12 horas semanales.
Los trabajadores no cualificados también fuman más, el 39% frente al 24% entre los más cualificados, "por factores culturales y por estrés", afirma Cortés. Entre las mujeres más desfavorecidas sufren también mayores índices de sobrepeso, el 34,6% frente al 20,1%. "La falta de tiempo y de recursos les lleva a seguir una dieta peor, con más grasas, y con la doble jornada; tampoco encuentran tiempo para ir al gimnasio", precisa.
Finalmente, una tercera parte de los trabajadores duerme menos de seis horas diarias, "lo que acaba desencadenando problemas como el aumento de la glucosa, relacionado con la obesidad y la diabetes", añade Artazcoz.
Diario El País, España