domingo, 16 de noviembre de 2008

Cautela entre especialistas argentinos por la cura accidental de un paciente con VIH

Por Constanza Longarte
De la redacción de lanacion.com
Investigadores de un hospital alemán anunciaron ayer que
un hombre que sufría de leucemia y estaba infectado de VIH no presenta ningún rastro de ninguna de las dos enfermedades después de que, hace dos años, se lo sometiera a un particular trasplante de médula.
En la Argentina, la noticia fue tomada con cautela. Los especialistas consultados por lanacion.com coincidieron en que se trata de un descubrimiento auspicioso, aunque aseguraron que hay que continuar con los estudios para determinar si se puede trasladar la experiencia a otros pacientes.
El titular de la Fundación Huésped, Pedro Cahn, juzgó a este hallazgo como casual y aseguró que, aunque abre una interesante hipótesis de investigación, de ninguna manera marca un camino para el tratamiento de pacientes.
"Naturalmente, todo hallazgo nos alegra e impulsa a seguir buscando nuevas alternativas, pero lo que hay que aclarar muy bien, sobre todo para las personas con HIV y sus familias, es que este descubrimiento no tiene ninguna implicancia terapéutica a corto plazo", manifestó.
En esa misma línea, la médica infectóloga Isabel Cassetti, directora médica de Helios Salud y vicedirectora de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (Funcei), que señaló que no se puede hablar del hallazgo de la cura para el HIV, ya que se trata de un caso especial, en el que confluyen diversos factores.
"Esta noticia abre la puerta para nuevos estudios, pero no podemos decir que se ha descubierto la cura para la enfermedad. Hay que continuar investigando en este terreno, para ver si se puede trasladar a otros casos", opinó.
Hallazgo casual.
El descubrimiento se produjo en el hospital La Charité, en Berlín, cuando un paciente de 42 años, enfermo de leucemia y que también era VIH positivo, llegó hasta el centro de salud para recibir un tratamiento para el cáncer.
Los médicos decidieron practicarle un trasplante de médula para curar la leucemia, aunque en este caso buscaron un donante especial que tuviera una mutación genética conocida como Delta 32.
Investigadores anteriores ya habían constatado que las personas que heredan esta mutación (solamente en entre el 1 y el 3% de la población europea) son casi inmunes a la enfermedad porque carecen de los receptores CCR5, necesarios para que el virus del HIV pueda entrar en las células de una persona.
Sin embargo, Cahn recordó que ya existen medicamentos autorizados y utilizados en pacientes con Sida, que bloquean estos recetores e impiden que el virus penetre en las células.
"El concepto genético ya está siendo explotado desde un punto de vista terapéutico. En realidad, nosotros ya estamos utilizando un medicamento que es un bloqueador precisamente de ese correceptor que caracteriza a la persona donante, en este caso", explicó.
Además, el especialista recalcó que el procedimiento no puede aplicarse en cualquier caso: "El trasplante de médula es un procedimiento sumamente complejo, costoso y riesgoso que se utiliza en situaciones extremas, como el tratamiento para la leucemia, pero no para una patología en la que la mayoría de los pacientes está asintomático y caminando por las calles", opinó.