martes, 4 de noviembre de 2008

Síndrome de Piernas Inquietas afecta al 15% de la población



Los especialistas advirtieron que este mal tiene una incidencia tres veces mayor que la epilepsia y cinco veces mayor que el Parkinson, por lo que se la considera una enfermedad en notable crecimiento
El Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) es una enfermedad muchas veces desconocida que afecta al 2,5 por ciento de la población y, en casos extremos, su incidencia puede llegar al 15 por ciento.

El SPI se manifiesta a través de sensaciones de hormigueo en piernas, pantorrillas y pies, las cuales comienzan en el estado de reposo, puntualmente al momento de dormir.

La sensación termina sólo cuando la persona se pone de pie y comienza a caminar nuevamente y, en casos extremos, el hormigueo puede comenzar cuando la persona se encuentra sentada.

Gonzalo Gómez Arévalo, médico neurólogo, Jefe de la Unidad de movimientos anormales del Instituto de neurociencias de la Fundación Favaloro, explicó que "la sensación de malestar es descripta por los pacientes como el correr de burbujas en las venas o un hormigueo que dificulta el dormir, descanso y fundamentalmente, la calidad de vida".

"Ante un cuadro de este tipo, es necesario concurrir al médico especialista para recibir la medicación adecuada", señaló.

Los tratamientos más habitualmente utilizados para esta enfermedad son los denominados agentes dopaminérgicos, los cuales muchas veces son utilizados para la enfermedad de Parkinson.

El SPI es un desorden neurológico que produce una necesidad imperiosa de mover las piernas, acompañada de sensaciones desagradables.

Al momento de manifestarse, impacta directamente en el buen descanso y dormir.

A pesar de este molesto síntoma, es la falta de conciliación del sueño lo que m s afecta a las personas que lo padecen.

En muchos casos, debido a que la enfermedad puede interpretarse erróneamente como un simple estado de ansiedad, al no poder dormir la persona y presentar alteraciones en el humor, la medicación y tratamiento erróneo con antidepresivos, empeora aun más el cuadro.

Se estima que el 80 por ciento de los pacientes con SPI presenta movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño y que el 60 por ciento se despierta 3 o más veces durante la noche, por lo que el sueño promedio de estas personas es de cinco horas diarias.