jueves, 27 de noviembre de 2008

Nuevas pautas alimentarias contra la diarrea infantil



Télam.- El paradigma según el cual una diarrea se combate con dieta estricta, es una vieja creencia que debe desterrarse: hoy se recomienda alimentar muy bien al niño en forma fraccionada, amamantarlo si es un bebé, darle siempre mucho líquido y consultar de inmediato al médico.
"El concepto del tratamiento de la diarrea ha cambiado: un niño con diarrea tiene que comer y tomar mucho líquido. Si esto no ocurre, se corre el riesgo de la deshidratación e inanición", advirtió el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Claudio Zin.
Flavia Raineri, coordinadora del Programa Materno Infantil de esa cartera, explicó que en los casos mortales "no es la diarrea en sí su causante, sino la deshidratación e inanición".
El tema de la diarrea infantil se reactualiza todos los años con la llegada del verano, ya que las altas temperaturas multiplican la aparición de virus, gérmenes y bacterias.
El Ministerio de Salud de la Nación alertó hoy sobre los recaudos a tener en cuenta, en especial en cuanto al agua y a los alimentos, para evitar que los niños se enfermen.
La Dirección de Epidemiología de la cartera sanitaria provincial advirtió que entre diciembre y enero se producirá el pico máximo de afecciones por diarrea, enfermedad que causa anualmente la muerte de miles de niños en todo el mundo. En 2007 se registraron en hospitales y centros de salud pública de la provincia 232.000 casos; y en lo que va del 2008 ya se llevan notificados 210.700, informó esa oficina.
Los niños más pequeños constituyen la población más vulnerable: de los casos totales notificados este año, un 45,47%, es decir, 95.800, correspondieron al segmento de chicos menores de 4 años.
Dentro de estos casos, 24.000 no habían cumplido un año, 31.800 tenían un año y 40.000, entre 2 y 4 años.
"Cuánto más chico, más peligrosa la enfermedad. Los lactantes son los más vulnerables", señaló el doctor Zin y recomendó la inmediata consulta médica en caso de diarrea.
Zin agregó que por sí sola, una diarrea común -muchas veces acompañada por vómitos- genera la pérdida de líquidos y de sales. Si a esto se suma una dieta estricta, lo que se logra es complicar aún más el cuadro de deshidratación, advirtió.
"En menores de cinco años la madre tiene que realizar la consulta médica cuando empieza la diarrea, fundamentalmente si hay sangre, porque eso significa que la bacteria está comprometiendo el aparato digestivo de una manera mucha más agresiva", recalcó el director de Epidemiología, Mario Masana Wilson.
En tanto, Raineri indicó que en ningún caso las madres deberán dejar de amamantar al niño, pues la leche materna es el único alimento que el bebé puede absorber: "Darle el pecho cura la diarrea y evita la deshidratación", sostuvo.
Las nuevas prácticas médicas para tratar las diarreas permiten que los niños afectados continúen con su alimentación normal, aunque en pequeñas porciones, y con unas pocas excepciones.
"Hay que fraccionar las comidas: en vez de darle de comer todo de una vez, hay que hacerlo en varios momentos, digamos en seis comidas en vez de cuatro, y en pequeñas porciones. De este modo, el chico no se satura y se evitan los vómitos", explicó Raineri.
Bajo este método de segmentación de los alimentos, el chico puede comer prácticamente de todo, salvo frituras, frutas y verduras crudas (por sus componentes fibrosos que aceleran el tránsito intestinal), gaseosas, jugos, té de yuyos y golosinas, ya que el exceso de azúcares tampoco es recomendable en estos casos.
Entre los signos de diarrea que ameritan una consulta pediátrica urgente, se cuentan: deposiciones laxas con sangre, orinar poco, dormir más de lo acostumbrado, tener la boca seca, llorar sin lágrimas y no comer.
Las diarreas pueden producirse por infecciones por bacterias o virus, o por contaminación con algún alimento ingerido.
En ese sentido, los especialistas sugieren las siguientes medidas de prevención: usar agua potable para beber, cocinar y lavar los utensilios y, si hay dudas sobre la calidad del agua, hervirla o colocarle dos gotas de lavandina por litro, media hora antes de ingerirla.
También recomiendan lavarse muy bien las manos con abundante agua y jabón después de ir al baño y antes de cocinar; lavar frutas y verduras con agua limpia; cocinar la carne hasta que no esté rosada, mantener los baños limpios y la basura alejada de los alimentos y de los niños.
lanacion.com