sábado, 22 de noviembre de 2008

Afirman que el brócoli protege contra el cáncer de pulmón


Un estudio dio como resultado que entre actuales y ex fumadores, la costumbre de consumir brócoli y otras verduras crucíferas reduciría el riesgo de contraer cáncer de pulmón.
El riesgo bajaba entre un 22 y un 50% en los fumadores que comían al menos 4,5 porciones de crucíferas crudas por mes, en comparación con los que consumían menos de 2,5. Lo descubrió Li Tang, del Instituto del Cáncer Roswell Park en Buffalo, Nueva York.
En una reunión de la Asociación Norteamericana para Investigaciones sobre el Cáncer en Washington, Tang dijo que se necesitan hacer más investigaciones antes de lanzar la recomendación de comer más crucíferas para prevenir el cáncer de pulmón. "Estos hallazgos no son lo suficientemente contundentes como para lanzar una recomendación pública", aclaró.
De todos modos, agregó: "Estos hallazgos, junto a otros, indican que las crucíferas jugarían un papel importante en la prevención del cáncer en todas aquellas personas expuestas al cigarrillo".
Los participantes completaron cuestionarios en los que detallaron su consumo de varios tipos de crucíferas, como brócoli, coliflor y repollitos de Bruselas, así como de frutas y verduras en general. Según Tang, se vieron fuertes relaciones entre el consumo de frutas, verduras y crucíferas y el riesgo de contraer cáncer de pulmón.
Entre los fumadores actuales, el consumo de crucíferas crudas estuvo asociado con un riesgo menor de cáncer de pulmón en el caso de los consumidores medios. Entre los ex fumadores, se vio una relación inversa entre el consumo de crucíferas crudas y el riesgo de cáncer de pulmón. Aquellos que figuraban en el segmento de consumo más alto tenían un 31% menos de probabilidades de contraer cáncer de pulmón que los que estaban en el rango más bajo.
Tang explicó que estos hallazgos se correlacionan con la acción biológica de los isotiocianatos, fitoquímicos presentes en abundancia en las crucíferas. Estas substancias tienen efectos preventivos químicos. Tang agregó que estos agentes son capaces de detener el avance del ciclo celular.
De todos modos, a pesar de estos promisorios hallazgos, Tang subrayó que dejar de fumar sigue siendo el eje principal para la prevención del cáncer de pulmón.


Un beneficio al alcance de la mano
Georgina Alberro

El fumador tiene un hábito alimentario particular rico en grasas saturadas y colesterol y carente en fibras, vitaminas y minerales. Es conocido el rol que ejercen los alimentos en la prevención de enfermedades en general y en especial en el cáncer. Este estudio aporta un dato muy interesante al asociar las crucíferas con la prevención del cáncer de pulmón. Es muy común que no pensemos en cómo hacer para comer mejor y caigamos en una alimentación monótona.
La importancia que tiene este estudio es pensar en que debemos realizar una alimentación lo más variada posible incluyendo todo tipo de verduras y frutas y crucíferas. Estas deben ser incluidas ya que, desde hace mucho tiempo, se conocen sus beneficios en otros tipos de cáncer. Debemos tomar conciencia del rol preponderante que tiene la alimentación a la hora de prevenir enfermedades y que es un beneficio que tenemos al alcance de nuestra mano.
A tener en cuenta: debe aumentarse el consumo de frutas, verduras, carnes magras y disminuir la ingesta de grasas saturadas, colesterol, aditivos y alcohol para mejorar nuestra salud.
clarin.com