sábado, 10 de enero de 2009

Fitofotodermatosis


No suelen ser graves, pero asustan; allí donde aparecen, la piel suele quedar enrojecida, hinchada y muy caliente. Son las fitofotodeermatosis, una especie de dermatitis por contacto que tiene como causa el roce con componentes de la savia de algunas plantas, pero reactivada por la acción de la luz solar. Se las llama también dermatitis por contacto fototóxicas o fotoalérgicas, y su nombre no debe confundirse con el de dermatofitosis, que es la colonización de la piel por hongos.
Las fitofotodermatosis, explica la doctora María Antonia Barquín, médica dermatóloga miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología y docente adjunta de la Universidad de Buenos Aires (UBA), aparecen por la acción de sustancias fotosensibilizantes contenidas en la savia, fundamentalmente las furocumarinas, producidas por las plantas de hojas más carnosas.
Por eso, al alcanzar la piel y con el aporte adicional de la luz ultravioleta contenida en los rayos solares, plantas como la ruda - Ruta graveolens -, hiedras, moráceas, los guisantes, el "jazmín de leche" o jazmín del país, se tornan responsables de unas dermatitis por contacto que se manifiestan aproximadamente 24 horas después.
Sin embargo, también algunas lociones para después del afeitado en los varones, la parafenilendiamina de las tinturas para permanente capilar, sombras para párpados y esmaltes para uñas, el alquitrán de hulla y algunos aceites pueden causar también dermatitis fototóxicas.
En algunos sitios web se sindica como responsables también a los protectores solares: "Sucedía con los componentes de algunos productos que hoy ya casi no se usan, como los PABA; en realidad es peligro se da con los productos caseros que se usan para tomar sol -explica Barquín-. Una buena pantalla actúa como protección y es un factor de prevención contra las fitofotodermatosis, porque bloquean los rayos ultravioletas que son los que provocan la reacción".
Las dermatitis por contacto en general son reacciones fisiológicas de hinchazón o enrojecimiento, picazón intensa o incluso ampollas, escamas y engrosamiento temporal del tejido cutáneo, cuya causa ha sido el contacto con una determinada sustancia, objeto o material que no necesariamente es irritante de por sí.
La médica agrega que las personas que toman anticonceptivos, algunos antibióticos, o antihipertensivos, como el enalapril, pueden sufrir reacciones en la piel al tomar sol: "Quienes los estén tomando deben consultar a su médico".
Las dermatitis fototóxicas pueden darse por contacto directo con las plantas, con lo cual la reacción es local, en la propia área donde se produjo el contacto, o bien manifestarse mediante una reacción alérgica. En este último caso la reacción puede presentarse incluso varios días después que haber tocado la planta, y es muy difícil identificar la causa.
Las pruebas epicutáneas, realizadas generalmente por un médico alergista, son una prueba diagnóstica precisa si se quiere averiguar la causa. Aplicando en la espalda pequeños parches con extractos de las sustancias más típicamente agresivas, se puede comprobar la reacción del organismo a cada una al cabo de 2 días. Y para certificar el diagnóstico se puede repetir la prueba una semana después.
Este es un método diagnóstico que debe ser evitado, sin embargo, en las personas que están recibiendo corticoides o que se encuentren bajo inmunodepresión.
Pero la lesión que resulta de las fitofotodermatosis no pasa del nivel local, pero es lacerante y muy vistosa. Al principio presenta una coloración rojiza y luego se oscurece.
Otra de las formas es la denominada "dermatitis ampollosa de los prados", que suele aparecer cuando la persona se tiende sobre la hierba inmediatamente después de un baño.
El tratamiento básico consiste en eliminar el contactante una vez identificado. Luego el dermatólogo indicará un tratamiento, local o sistémico, o ambos a la vez, según corresponda.
Se suelen indicar antihistamínicos (loratadina, cetirizina), que pueden producir somnolencia, y en algunos casos alteraciones a nivel de la conjuntiva ocular, y corticoides como la metilprednisona oral en casos más severos. También hay una amplia lista de corticoides de aplicación local que son de uso habitual en dermatología.
La dermatitis por contacto puede aparecer en cualquier edad, en cualquier momento de la vida e incluso sin antecedentes ni avisos. Se puede haber estado en contacto con un potencial agente durante años sin haber tenido problemas y, de repente, desarrollar una reacción. La lista de materiales que frecuentemente provocan dermatitis por contacto, según el Centro de Control de Enfermedades estadounidense (CDC) excede las 3 mil sustancias, entre orgánicas e inorgánicas.
Marcelo Rodríguez
lanacion.com