viernes, 28 de noviembre de 2008

Ciencia en escala nanométrica


Nora Bär LA NACION
Hace más de 300 años, al genial holandés Jan Vermeer le bastó algo de óleo y un lienzo de 39 por 44,5 centímetros para pintar su obra maestra Muchacha con aro de perla.
Ahora, Santiago Constantino, un físico argentino que trabaja en el hospital Maisonneuve-Rosemont, de la Universidad de Montreal, logró algo, si cabe, igualmente notable. Reprodujo la pintura de Vermeer (y otras imágenes) utilizando proteínas y un láser pero en escala nanométrica: tienen un ancho que no supera el grosor de dos cabellos.
Claro que Constantino, que se graduó de doctor en física en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA en 2003 y fue a Canadá a hacer un posdoctorado en la Universidad McGill, no lo hizo sólo "por amor al arte".
"Desarrollamos esta técnica para estudiar la regeneración nerviosa -cuenta desde Canadá-. Hay muchas razones por las cuales un nervio no se regenera. Entre otras cosas, depende de lo que la neurona «lee» en su medio ambiente para decidir hacia dónde va. Para estudiar este proceso, uno necesita buenos sistemas in vitro. Por ejemplo, tiene que poder ponerle una proteína a la derecha y otra a la izquierda, y luego observar si se orienta hacia uno u otro lado. Pero no había una manera de hacerlo en escala microscópica y determinar con exactitud cuántas [proteínas] se adherían en cada lugar."
Lo que desarrolló el grupo de este especialista en biofotónica y aplicaciones de los láseres es, precisamente, una forma de pegar proteínas sobre una superficie liliputiense de vidrio.
"Una de las cosas que me interesan es el guiado del axón (prolongación de la neurona a través de la cual viaja el impulso nervioso) -explica-. Esta estructura, a veces, recorre distancias muy largas. Entonces ¿cómo hace para encontrar el lugar donde tiene que conectarse en ese viaje? Esa es una gran pregunta que nos hacemos."
Estas obras de arte en miniatura no hacen más que ilustrar la precisión que alcanzan Constantino y equipo a la hora de distribuir proteínas sobre una superficie. Una técnica que, esperan, ayudará a iluminar los complejos procesos que permiten la regeneración nerviosa y la reconexión de una neurona con su entorno.