domingo, 9 de noviembre de 2008

El debut sexual de los adolescentes está dejando de ser un acto íntimo


La infinidad de pantallas y sitios de Internet sin control, y las habilidades tecnológicas de los chicos les permite abrir puertas para mostrarse a otros -a veces, desconocidos-, en cualquier momento y lugar. Se sacan fotos o graban videos con sus celulares y cámaras digitales mientras tienen relaciones sexuales. Después, los envían por bluetooth a otros teléfonos y los suben a YouTube, Facebook, Fotolog y MySpace, a la vista de millones de personas. Al menos hasta que estas redes sociales los detectan y los borran de la Web porque los consideran contenido no autorizado.
Los expertos dicen que esta tendencia está potenciada por el surgimiento de las nuevas tribus urbanas que necesitan mostrar todo lo que hacen, sin resguardar su intimidad. El debut sexual subido a la Web y difundido por celulares ya se convirtió en un tema de debate que preocupa a padres y expertos. Tanto, que el 18 de noviembre, el Consejo de Medios -representado por las cámaras de los medios de comunicación del país-, discutirá el uso que los adolescentes hacen de los medios en el Ministerio de Educación de la Nación.
El último caso de un debut sexual colgado en YouTube se conoció la semana pasada y desató un escándalo en Villa Carlos Paz, Córdoba. Se veía a un chico de 12 años practicándole sexo oral a otro. También en octubre, se divulgó un video en Paraná, Entre Ríos, en el que se exhibía a una pareja de 15 haciendo lo mismo en el baño de una estación de servicio. Fueron amonestados por su colegio porque tenían el uniforme.
Para Andrea Gómez, psicóloga especializada en sexualidad y miembro del Centro Latinoamérica de Salud y Mujer (CELSAM), el factor que marca esta conducta adolescente es reflejo de lo que reciben y aprenden de la sociedad. "Transitan un cambio emocional y físico en el que buscan una identidad -explica-. Es un proceso en el que la mirada de los otros es fundamental porque necesitan sentirse aceptados y formar parte de un grupo".
Hugo Marietan, médico psiquiatra de la Asociación Argentina de Psiquiatras, coincide: "Es una moda de las nuevas tribus urbanas (floggers, emos, reggaetoneros, entre otras) pero se destaca en los floggers porque su lema es 'lo mío le pertenece a todos'. Buscan popularidad porque es una forma de conseguir la aceptación entre sus pares que hacen lo mismo".
Por eso, agrega, los adolescentes tienden a ser impulsivos, a actuar sin reflexionar. "Es que vivimos en la cultura del 'todo ya y ahora' por la inmediatez de las tecnologías", argumenta Gómez.
Otros especialistas opinan que esta tendencia involucra también a las viejas tribus y a chicos que no integran ninguna. Y apuntan a la influencia de los medios y a la falta de límites de los padres: "Estamos en una sociedad exhibicionista. Todo está hipererotizado. Los chicos comparten con su familia o amigos programas de televisión con escenas que deberían ser privadas o que no deberían ver", dice Alejandra Landoni, psicóloga y titular de la Asociación Prisma.
Gómez lo enfatiza: "Si la sociedad les dice que para ser exitoso hay que mostrarse, los chicos siguen ese camino y no toman conciencia de cuánto se exponen. Es posible que lo que los demás digan y vean sobre ellos les afecte. Y con el tiempo, les importará mucho más".

"Lo nuestro les pertenece a todos"
Subo todo lo que hago con otra persona para que todos sepan con quién estoy y la conozcan", dice David "Davico" Cabella (18 años), un flogger de Caballito, en la Plaza Martín Fierro de San Cristóbal. Como todos los días, tiene el pelo planchado y la cara maquillada con base. Los amigos, también floggers, opinan como él."Quiero contar todo a todos. Si me hace feliz mostrarme con la persona que amo, lo hago", explica Jonathan "Joni" Castellari (16), también de Caballito, acomodándose el flequillo que cubre uno de sus lentes de contacto celestes."Yo aparezco a los besos con mi novia. Es algo personal para dedicarle a ella. La gente a veces no valora que uno se exprese", confiesa Agustina "Cumbio" Vivero (17), de San Cristóbal. Dice que acumula 25 millones de visitas en su fotolog. Su mejor amiga, Yanina "Yanu" Noriega (13) defiende el espíritu flogger: "Está bien mostrarle a todos lo que hacés con tu novio. Lo nuestro les pertenece a todos"."Algunos sólo lo hacen para llamar la atención. Lo importante es no faltar el respeto. Nunca hay que hacerlo sin que la otra persona lo sepa", aclara Leandro "Apuesto" Carrizo (17), de Saavedra, con la barba recién depilada con cera.Estos cinco floggers forman parte del 42% de los 2,5 millones de usuarios argentinos de entre 12 y 19 años que suben contenidos a la Web, según Carrier & Asociados. El 97% de ellos sube imágenes. David, Jonathan, Agustina, Yanina y Leandro cuentan que tienen celular desde los 11 años y que usan Internet desde los 13. A esa edad crearon sus fotologs y también tuvieron su debut sexual. Dicen que se cuidaron y se cuidan con preservativos.
¿De parte de quién?
Diana Baccaro
Chat, redes sociales, mensajitos de texto. Sin filtros para seguir las relaciones de sus hijos, algunos padres ven a Internet como el intruso de turno. ¿Pero acaso los diarios íntimos de antes no eran también impermeables para los padres? Hoy, los confesionarios son electrónicos, y muchos chicos viven la intimidad como un espectáculo. El show (guste o no) es público, y no hay razón para que los padres se queden afuera. Acompañarlos es clave para enseñarles a respetar su cuerpo y el de los demás. Con preguntas, respuestas, límites y ese amor íntimo que sólo pueden construir los padres con sus hijos.