jueves, 6 de noviembre de 2008

A los 40, el cerebro baja su ritmo y provoca la pérdida de movilidad

Es por el deterioro de la calidad de la mielina. Tiene efecto sobre lo cognitivo.
Por: Mariana Iglesias
Por primera vez, un equipo de investigadores aseguró que la pérdida de la mielina en determinadas áreas cerebrales se relaciona con la declinación motora y cognitiva. Especialistas locales opinan que es una conclusión "provocativa".

A medida que pasan los años las personas se vuelven más lentas. Y no sólo son las articulaciones, sino que el cerebro tiene mucho que ver. Un trabajo de la Universidad de California relaciona la lentitud con la mielina. Y le ponen edad al comienzo del deterioro: los 40.

La investigación sugiere que a esa edad se empieza a perder el aislamiento que hay entre las conexiones cerebrales en el sector del cerebro donde se controla el movimiento, a la vez que disminuye la velocidad de la orden que dan las células a los músculos. "Por eso es difícil ser atleta de nivel mundial después de los 40", concluyó el neurólogo George Bartzokis, director del estudio.

Para Bartzokis, el cerebro es como Internet: los movimientos veloces dependen de "la banda ancha", que en el cerebro es la mielina. Una mielina saludable permite la rápida conducción de las señales eléctricas con las que el cerebro envía sus órdenes. La mielina se produce en la adolescencia.
'Cuándo empieza a ser tan lenta su producción que no llega a reparar el aislamiento deteriorado? Para responder, Bartzokis reclutó a 72 hombres de 23 a 80 años para ver con qué velocidad podían golpetear con el dedo índice. Contaron los golpes dados en 10 segundos y registraron los dos intentos de mayor velocidad sobre diez. Después se les escaneó el cerebro para detectar la mielina deteriorada en la región que ordena al dedo hacer ese movimiento. La velocidad del golpeteo y la salud de la mielina alcanzaron su mejor nivel a los 39 años. "Es un trabajo provocativo, pero falta evidencia para afirmar la conclusión del autor -dice Facundo Manes, director de INECO y del Instituto de Neurociencias Fundación Favaloro-.
Es un estudio de corte transversal y se necesitaría hacer un seguimiento de los pacientes con evaluaciones específicas de estas funciones para determinar si la pérdida de la mielina en determinadas áreas cerebrales se correlaciona con declinación motora y cognitiva".
Para Anabel Chade, coordinadora de Parkinson y enfermedades relacionadas de INECO y del Instituto de Neurociencias, "entre el 15% y el 40% de las personas con edad avanzada tienen alteraciones en la función motora, en la velocidad del movimiento y eso se asocia con alteraciones funcionales como trastornos cognitivos.
Podría deberse a una reducción de la actividad de neuronas dopaminérgicas. Los trastornos cognitivos leves y las alteraciones motoras incipientes podrían compartir causas similares como alteraciones vasculares en la mielinización o depósito de proteínas anormales".


Cómo estimularlo
Ejercicio: aumenta el flujo sanguíneo cerebral y baja la chance de padecer demencia. Alimentación: el pescado, los vegetales y las frutas son fundamentales para tener un cerebro sano, ya que ayudan a mantener las neuronas.

Estrés y depresión: tienen impacto negativo en la memoria, como los trastornos del sueño y la fatiga crónica.
Vida social: el contacto con otros es un estimulante fundamental para el cerebro.
Mente: los ejercicios cognitivos frenan el deterioro.