miércoles, 26 de agosto de 2009

Cumbre de astrónomos precoces


Fabiola Czubaj
LA NACION
Ni el virus de la gripe ni el frío de las noches del mes pasado pudieron impedir que Brian y Florencia subieran a las terrazas de sus casas para observar el cielo. Ayer, ellos pudieron mostrar los resultados de sus observaciones en una "cumbre" de más de cien astrónomos que no superaban los trece años.
"¡Hola! Soy Florencia Olivera, y ya que no hay clases por la gripe fui a mi terraza a ver a Escorpio a las 20.30. Dibujé la constelación y traté de hacer un escorpión encima. Se me hizo difícil, ya que tiene pocas estrellas", les había contado a mediados del mes pasado a otros chicos del país en el foro coordinado por el Grupo Astronómico Osiris, de El Bolsón (
http://www.%20astronomiabolson.com.ar/ ).
Desde el escenario del imponente teatro del Instituto Félix Bernasconi, grupos de seis escuelas primarias porteñas compartieron con el astrónomo Diego Galperín -ya no virtualmente- los proyectos en los que trabajaron en este Año Internacional de la Astronomía. "Diego nos había mandado hacer un cuaderno con información sobre las estrellas -comentó Brian Ortega.- Subía todas las noches a la terraza y veía el cielo con mi hermano, que me ayudaba con la escalera."
Con una escuadra que le compró su papá, midió las distancias entre las estrellas y dibujó las constelaciones en su cuaderno. Ahora, decidido a estudiar para ser astrónomo y "viajar a los planetas" algún día, está ahorrando cada moneda para comprarse un telescopio. "Fui a ver uno con mi papá, pero cuesta 300 pesos y me falta muchísimo", dijo Brian, del 7° grado de la Escuela N° 23 de Pompeya.
Los telescopios también fascinaron a Paulina Ayala, de 7° grado de la Escuela N° 4 de Núñez. "Me gustó cuando trajeron a la escuela los telescopios que construyen alumnos de la Universidad de San Miguel. Nunca antes había podido mirar así el cielo. Esto me ayudó a saber que hay tantas cosas del universo tan gigante que no conocemos...", aseguró.
A Luis Carranza, del mismo grado que Paulina, las actividades propuestas virtualmente y el trabajo en el aula le permitieron darse cuenta de que "lo importante no es saber las cosas de memoria, sino entenderlas. Y aunque falté a una clase porque era mi cumpleaños, enseguida me puse al día. Me gusta saber dónde vivo y qué hay en el universo. Además, si uno sabe por dónde sale el sol, por ejemplo, se puede orientar, ¿no?".
Los chicos de quinto, sexto y séptimo de la Escuela N° 4 de Villa Ortúzar mostraron un cortometraje sobre el sistema solar. "Unos chicos van al espacio y se encuentran con un ET, que tiene un perrito. Usamos muñecos de plastilina, que fotografiamos con distintos movimientos", explicó Karen Bradeunzakc (11), de 6° grado.
También participaron equipos de las escuelas Nº 19 de Parque Patricios, N° 18 de Chacarita y N° 3 de Pompeya. "Reconciliarse con la observación del cielo fascina a todo el mundo. Que los chicos empiecen a mirar el cielo, que puedan ponerles nombres a las estrellas y descubrir que pueden ser como pequeños astrónomos les encanta. Descubrieron un mundo nuevo que tienen a su disposición, gratis, al que no le habían prestado atención", explicó Galperín, que recibió abrazos de todos. En octubre, estos astrónomos precoces se reunirán en El Bolsón.
lanacion.com