viernes, 11 de julio de 2008

Matriarcado: en China y actualmente



BEIJING, 23 dic (Xinhuanet) -- El lago Lugu, situado en las provincias de Yunnan y Sichuan en el suroeste de China, es famoso por su peculiar paisaje natural y la única cultura misteriosa del grupo étnico de Mosuo que conserva el sistema matriarcal.

El lago se encuentra a 270 kilómetros de la ciudad de Lijiang, pero se necesita conducir seis horas para llegar al destino pues es necesario atravesar cinco montañas, la más alta de 4,000 metros sobre el nivel del mar.
El cielo es claro y azul, reflejado en el lago situado al abrigo del verde de las montañas como un zafiro escondido.
Canoa de "comedero de cerdo", nombre de los barcos tradicionales por su apariencia, es la principal forma de transporte en el lago.

Hay una leyenda sobre el nombre de estas embarcaciones, que dice que la zona quedó completamente inundada en la antigüedad y una madre salvó a sus hijos poniéndolos en los comederos de cerdo.
Con el desarrollo del turismo, los habitantes a lo largo del lago también tienen acceso a la modernidad y usan muchos equipos electrodomésticos para hacer más comodada la vida. Pero prefieren usar el barco tradicional en vez de los motorizados, por temor a la contaminación del lago.
Pese a la bella naturaleza, el lago se ha convertido atractivo por encontrase en la única región de China donde se conserva el sistema matriarcal, de acuerdo con el cual, las mujeres son dirigentes de las familias y todos los miembros familiares son descendientes de la misma mujer.

No hay maridos y padres. Los amantes se reúnen por la noche pero viven separados por el día en la casa de sus propias madres.
El turismo ha cambiado mucho la vida en la comunidad y muchos habitantes locales han transformado sus casas en pequeños hoteles. Pero una cosa no ha cambiado, el "zuwu", la habitación de la abuela.
Este es el sitio donde toda la familia se reúne para discutir los asuntos familiares y arreglar los trabajos del día siguiente.

Hay una regla de cómo sentarse en la cultura Mosuo. Las mujeres, encabezadas por la abuela, se sientan a la derecha del fuego, mientras que los hombres, dirigidos por el tío mayor, se sientan a la izquierda.
Cuando los niños cumplan 13 años de edad, sus familiares prepararán una ceremonia para celebrar la mayoría de edad, lo que indica que son suficientemente maduros para tener amantes.
Tras la ceremonia, las chicas vivirán en una habitación separada, llamada "edificio de flores", y los chicos siguen viviendo en "zuwu" con su famila materna por el día y pasan las noches con sus amantes, pero tienen que regresar antes del amanecer.

Esta forma de matrimonio se basa en los sentidos de las parejas, y si el amor no existe, los dos se separan pacíficamente y buscan otro cónyuge más adecuado.
Sin embargo, los Mosuos son muy prudentes al elegir su pareja. Además, no se empezará un nuevo romance antes de terminar el anterior para mantener la buena reputación de su familia y no manchar la fama de sus hermanos.
Como las parejas no viven juntas, los tíos se encargan del papel del padre y ayudan a la familia a cuidar a los niños.

En la actualidad, los Mosuos han tenido cada día más contacto con el mundo exterior, y están ansiosos por conocer la vida fuera de las montañas. Algunos jóvenes han abandonado su casa para probar otras formas de vida, pero muchos han regresado tras pasar unos años fuera.
"Cuando vivimos más tiempo fuera de casa, apreciamos más nuestra cultura, pues entre los amantes no existen disputas sobre la propiedad y otras cosas. La vida aquí es más feliz y simple", dijo Dan Dong, un guía de Mosuo de 29 años de edad, quien regresó a su pueblo natal tras ocho años de estudio y trabajo en las ciudades de Guangzhou y Shenzhen, en la provincia meridional de Guangdong.

2 comentarios:

Jorge Merino dijo...

... Es que esa debería ser la forma de vivir en la pareja, mientras haya afinidad y sentimientos, deberíamos estar juntos, cuando se termine ese sentimiento, a movernos a otra cosa.

El asunto es que por cualquier razón nos aferramos a querer vivir con la misma persona aunque en ello se nos vaya la vida, y pasen 20 años y las cosas no funcionen como se debe.

El día que entendamos que cuando hay amor no debemos esperar nada a cambia, y que el amor es dejar libre y sin molestarlo al otro, tal vez la sociedad empieze a cambiar.

Jorge Merino dijo...
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