jueves, 10 de julio de 2008

Autorizan a un padre en Italia a desconectar a su hija tras 16 años en coma

La Justicia de Italia falló ayer a favor de un padre que solicitó autorización para dejar de alimentar a su hija, quien se encuentra en estado de coma desde hace más de 16 años.
La decisión desató polémicas en toda la península, así como la dura condena del Vaticano, que la calificó como "eutanasia".
De hecho, es aplicar la eutanasia , declaró a la prensa monseñor Rino Fisichella, presidente de la Pontificia Academia por la Vida, quien consideró que se debe presentar un recurso ante una corte superior , dijo la agencia AFP.
La Corte de apelaciones de Milán autorizó al padre de Eluana Englaro a interrumpir la hidratación y la alimentación forzadas que mantienen en vida a su hija desde el 18 de enero de 1992, cuando un accidente vial la sumió en un coma del que nunca salió.
Eluana Englaro está internadada desde esa fecha en un hospital de Lecco, en un coma considerado irreversible por los médicos. Desde 1999 su padre reclama que se suspenda su tratamiento.
Ante la decisión de los magistrados siento a la vez tristeza, amargura y estupor , aseguró el prelado, quien rechazó abiertamente que un juez reemplace al legislador, porque en Italia la legislación no contempla la eutanasia, aseguró.
Para Radio Vaticana, la emisora de la Santa Sede, se trata de una sentencia grave ya que ningún tribunal había aceptado hasta ahora la solicitud del padre.
Se desconoce el principio de inviolabilidad de la vida y el deber de toda sociedad civil de asistir a los ciudadanos más débiles , afirmó la emisora.
El caso de Eluana Englaro recuerda el de la estadounidense Terry Schiavo, cuya muerte en 2005 tras vivir 15 años en estado vegetativo desató una polémica mundial sobre la eutanasia.
Ahora la vamos a liberar , declaró el padre de la joven italiana, Beppino Englaro, quien prefiere hablar de libertad en vez de muerte cerebral o eutanasia . El padre de Eluana protagonizó una larga batalla legal para pedir que se desconectaran los aparatos que mantenían en vida a la hija.
Fue una decisión inevitable , explicaron los jueces milaneses, cuya sentencia podría repercutir a nivel político.
El caso fue seguido con atención por los medios de comunicación y movilizó tanto a las asociaciones católicas de defensa de la vida como a aquellas a favor de la muerte dulce .La sentencia cubre con sabiduría un vacío legislativo , declaró por su parte la senadora del Partido Democrático (izquierda) Vittoria Franco.
Numerosas propuestas legislativas para la introducción del llamado testamento biológico , que asegure una muerte digna aún cuando la persona se encuentra inconciente, han sido presentadas ante el Parlamento italiano, sin que hayan sido aprobarlas debido sobre todo a la firme oposición de los católicos de todos los partidos.