jueves, 29 de diciembre de 2011

Polémica por la construcción de un “Bolsón VIP” pegado al “Bolsón hippie”


La tierra y los recursos naturales vuelven a ser el centro de una disputa que enfrenta a vecinos comunes con millonarios y extranjeros en la Patagonia. Ahora la polémica es en El Bolsón, al sur del Río Negro, donde no hay calma desde que se conocen las intenciones de un grupo empresarial de levantar otro Bolsón, pegado a la localidad, pero más exclusivo, más íntimo, con pistas de aterrizaje para aviones privados, canchas de polo y golf y viviendas de lujo: un Bolsón de elite y sin hippies, edificado sobre una zona de alta concentración de riquezas hídricas.
El proyecto se llama “Desarrollo Integral del Cerro Perito Moreno”. Lo que buscan crear es, básicamente, un centro de deportes invernales para toda la Comarca del Paralelo 42. La comunidad de Bolsón no se opone a que exista un sitio turístico, pero sí a la pretensión de realizar un mega emprendimiento inmobiliario en la base del cerro, sobre una de las reservas de agua dulce más importante de la región. La empresa adjudicataria de la concesión del cerro, “Laderas del Perito”, sostiene que no podrá costear el centro de esquí si no se le permite a su subsidiaria, “Laderas del Paralelo”, urbanizar 900 hectáreas de tierras fiscales con un barrio privado de 1072 lotes all inclusive.
Según los vecinos, esto pondría en riesgo el abastecimiento de agua para consumo humano y riego, cosa que manifestaron el 19 de noviembre pasado: ese día, 3000 personas reclamaron en las calles en contra de la apropiación privada de bienes naturales comunes, algo que continúa sin estar protegido por ninguna ley nacional.
El territorio puntual donde se proyecta el barrio se llama “Pampa de Lluden”. Es una llanura extensa, bordeada de montañas como gradas, protegida del viento andino y muy tentadora a todo nivel. Las mismas tierras contienen el acuífero de donde nacen casi todos los arroyos de la región. Según denuncian varios vecinos, este mismo territorio ha sido históricamente pretendido por Hidden Lake, la empresa que el británico Joseph Lewis, sexta fortuna del Reino Unido, posee en el Sur. El magnate, dueño de 14 mil hectáreas y de un residencia increíble en la zona, cosecha amores y odios por igual en El Bolsón. Sus detractores lo acusan de controlar el acceso al Lago Escondido, un espejo de agua que nace al final de una quebrada, coronado desde mediados de los ‘90 por la mansión del foráneo. En 2005, Lewis propuso construir en la misma pampa de la discordia un aeropuerto privado, pero el rechazo de la población fue tan fuerte que el magnate debió desistir. El nombre del inglés no aparece en los papeles del proyecto, pero sí en las denuncias.
Al frente del emprendimiento aparece el empresario Samy Massa. Massa es cuñado de Federico Van Ditmar, capataz, administrador y brazo ejecutor de Lewis en el país. “Incluso se abrió un camino que conecta la estancia de Lewis con el Cerro”, asegura el arquitecto Luis Martín, al frente del grupo de vecinos que se opone al loteo.
“En la declaración jurada ambiental que presentaron, un ítem señala la construcción de una pista de aviación y ellos dicen que le servirá a Bariloche, que está sin vuelos por la ceniza”, agrega Martín.
Aunque el proyecto se encuentra a la espera de ser aprobado por el Consejo Deliberante, lo que podría ocurrir en enero, ya hay una inmobiliaria que ofrece los terrenos en venta en Buenos Aires. Pero suceden más cosas: según publicaron los diarios de la zona, una de las primeras audiencias de Carlos Soria como gobernador de Río Negro, a mediados de diciembre, fue con Van Ditmar, el hombre de Lewis, para hablar de inversiones.
El presidente del Ente de Desarrollo Integral del Cerro Perito Moreno, José Luis Calviño, aclaró a Clarín vía mail que “Lewis no forma parte del emprendimiento” y que “todos los socios son argentinos” y confirmó que existe “una discusión local sobre los beneficios o perjuicios del proyecto, que ha caído en el momento de cambio de autoridades, teniendo repercusiones negativas y violentas”. La empresa insiste en que el compromiso con la naturaleza y la preservación del medio ambiente son prioritarios.
Pero otros vecinos, como Guatavo Zainelli, dudan: “Este proyecto consumirá 15.000.000 de litros de agua por día, el equivalente al consumo diario de todo El Bolsón, con un impacto ambiental muy perjudicial para todos nosotros”, concluye.

Otros conflictos

En el libro “Patagonia perdida, la lucha por la tierra en el fin del mundo”, del periodista Gonzalo Sánchez, se puntualizan otras disputas de este tipo.
En Lago Puelo, una familia de descendientes mapuche, los Cárdenas, resisten como pueden para defender 600 hectáreas de tierra pretendidas por empresarios de la madera.
También cerca de El Bolsón, otra comunidad, ocupa un predio de 200 hectáreas para defender un cipresal ancestral frente a las intenciones de talarlo para hacer otro barrio privado.
clarin.com