martes, 8 de julio de 2008

ABRIÓ EL PRIMER SPA VAGINAL DEL MUNDO

Está en Manhattan. Con el pago de una matrícula de 150 dólares, el ginecólogo entrega una rutina con ejercicios para tonificar los músculos y mejorar el orgasmo. Las mujeres pueden hacerse tratamientos de rejuvenecimiento pélvico.
08.07.2008-Crítica de la Argentina

Fue creado estrictamente para las mujeres. Y más. Para la pelvis de las mujeres. Una vez que se cruza el umbral del spa ubicado en la East 58th Street, en Nueva York, el mundo se transforma en dos palabras mágicas para muchas: “relajar y contraer, relajar y contraer”.
“Si usted tiene derecho al voto y tiene vagina, tiene que hacer este programa de ejercicios”, dicen los carteles del gym.
No solamente ofrece un trainning para la incontinencia urinaria, sino también un programa de fortalecimiento de los músculos para mejorar el orgasmo.
Con una matrícula de 150 dólares, las mujeres que llegan son muy bien tratadas por otras que las reciben sonrientes. Enseguida pasan a un consultorio y se encuentran con la doctora Lauri Romanzi. Romanzi es una médica ginecóloga encargada del diagnóstico de la pelvis.
¿Cómo lo hace?
Sencillo. La médica procede al tacto genital y le pide a la mujer en cuestión que ejerza fuerza con sus músculos vaginales. Así la profesional decide qué tipo de ejercicios y con qué frecuencia conformará la rutina que recomendará.
La historia del primer spa vaginal comienza cuando la doctora Romanzi, especialista en cirugías de reconstucción pélvica, caminaba por la calle. Ella pasó pensativa por BriteSmile, un spa dental. Le encantaron los carteles que llamaban a los clientes a blanquearse los dientes y se le ocurrió la idea. ¿Por qué no poner un gimnasio especial para wokouts vaginal?
Ella sería la mejor personal trainning.
Sabía que muchas mujeres usaban máquinas de electroestimulación para aumentar la fuerza de sus músculos vaginales y para dar tono a los pélvicos.
Sabía que llevaban esas máquinas a las oficinas y que muchas las tenían en su hogar.
Sabía que muchas mujeres sufren de incontinencia urinaria provocada por la flacidez de esos mismos músculos. Y que la gimnasia pélvica también da buenos resultados para mejorar el orgasmo. Y lo hizo.
DEL OTRO LADO DEL MUNDO.
En las antípodas de Manhattan, el doctor Gustavo Pedro, director del Instituto Argentino de Rejuvenecimiento Vaginal Láser, explicó a Crítica de la Argentina: “Esas técnicas no sirven para nada. Está mundialmente demostrado”. Y fue aún más categórico: “Los ejercicios Kegel pueden servir para algún tipo muy leve de incontinencia urinaria pero jamás servirían para tonificar la vagina. Es imposible ver resultados en el acto sexual si sólo se realizan estos ejercicios”. Por supuesto, para este cirujano la única solución es el láser: “La flaccidez luego se puede reconstruir de esa manera, con láser. Lo demás es todo un invento”.
El método Kegel de la década del 40
La búsqueda de una solución para las mujeres que sufrían de incontinencia urinaria después del parto derivó lentamente en la denominada gimnasia vaginal. Fue durante la década del 40, cuando el ginecólogo Arnold Kegel desarrolló los famosos ejercicios que llevan su apellido. Consisten en contraer y relajar el músculo pubococcígeo, variando la presión y la intensidad. Muchas descubrieron que este movimiento potenciaba sus relaciones íntimas y aumentaba la excitación de sus parejas. La clave está en que los ejercicios reducen la circulación sanguínea en el pene, incrementan el flujo sanguíneo hacia la zona genital y así producen mayor placer en el hombre y cierta sensación triunfal en la mujer.
Y con el láser también
Hace 13 años, David Matlock, un ginecólogo estadounidense, observó que muchas de las pacientes que se habían sometido a una cirugía vaginal decían que su vida sexual había mejorado. Se especializó en el mejoramiento del aspecto exterior e interior de la vulva y desarrolló la técnica que se conoce como “Rejuvenecimiento Vaginal con Láser”. Existen 30 centros que aplican este método: el de la Argentina (Instituto Argentino de Rejuvenecimiento Vaginal Láser) en el último año quintuplicó las consultas.