viernes, 18 de julio de 2008

Demuestran que las mujeres fumadoras son menos fértiles

Por: Georgina Elustondo
A nadie sorprende que la ciencia vuelva a confirmar que el cigarrillo y el embarazo se llevan a las patadas. Y que -por múltiples razones- nadie con bebé "a bordo" debería fumar ni permanecer en lugares con humo.
Pero nuevos descubrimientos subrayan que el tabaco atenta contra la procreación mucho antes de que el sueño de un hijo se concrete en el vientre materno. Diversos estudios presentados en el XXIV Congreso anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología, que acaba de realizarse en Barcelona, revelan que una mujer que fuma diez cigarrillos diarios tiene un ovario similar al de una mujer diez años mayor, y que las fumadoras logran menos embarazos y hasta pueden llegar a necesitar el doble de ciclos para concebir un bebé.
La cascada de investigaciones que demuestran, una y otra vez, los múltiples daños que genera el cigarrillo no se detiene. Tanto, que el problema del tabaco trepó posiciones en la agenda de un congreso internacional sobre reproducción hasta instalarse entre los principales enemigos de la una pareja con deseos de concebir un hijo.
Más de 7.000 especialistas en fertilidad de todo el mundo compartieron datos que prueban que las posibilidades de procrear disminuyen con el cigarrillo por varias razones: las principales tienen que ver con el envejecimiento del ovario y el deterioro de la calidad del óvulo y del líquido seminal que produce.
Además, nuevos estudios aseguran que el 13% de los tratamientos de fertilidad fracasan por culpa del cigarrillo. "En general, al tema del cigarrillo no se le da importancia a la hora de encarar la búsqueda de un hijo, ya sea por métodos naturales o asistidos. Resulta difícil a veces decirle a una paciente que debe dejar de fumar, porque uno puede perderla, pero a la luz de estos estudios habrá que darle importancia porque está probado que mejoran los resultados", dice el doctor Emilio Sojo, especialista en fertilidad del IFER.
Un fuerte impacto tuvieron las conclusiones presentadas en Barcelona por la doctora Alice Domar, una reconocida especialista estadounidense, que alertó sobre la influencia del tabaco y otros factores ambientales en la capacidad reproductiva. "Una mujer que fuma diez cigarrillos diarios tiene un ovario diez años más viejo. La nicotina y otras sustancias tóxicas del tabaco producen un envejecimiento del ovario, quitándoles respuesta a los folículos (el ovario está formado por centenares de folículos y dentro de cada folículo hay un óvulo) y provocando disfunciones hormonales", explica Sojo.
Además, agrega el especialista, "las fumadoras necesitan mayores dosis de medicamentos para los tratamientos de reproducción asistida y logran una menor tasa de fertilización y de implantación embrionaria en los tratamientos in vitro. Su tasa de embarazos es menor: pueden llegar a necesitar el doble de ciclos que las no fumadoras", enfatiza Sojo.
Los estudios revelan que el cigarrillo también afecta el útero: lo "hace menos receptivo al embrión". La doctora Stella Lancuba, especialista en fertilidad de CIMER, sostiene que el principal efecto tiene que ver con el "deterioro de la calidad del óvulo que genera la toxicidad de la nicotina. Produce alteraciones del ADN del óvulo, con claro efecto negativo a nivel preimplantatorio.
La paciente fumadora que enfrenta un vitro sabe que debe dejar de fumar durante el tratamiento o sus chances se verán muy disminuidas". Investigaciones recientes difundidas en Barcelona demostraron a su vez que el cigarrillo también afecta la zona pelúcida (la capa de glucoproteína que envuelve el ovocito), obstaculizando la penetración del espermatozoide". La menopausia llega entre 1 y 4 años antes entre las fumadoras.
Los estudios realizados por la reconocida especialista Sally Dorfman demuestran que las fumadoras pasivas también se ven afectadas. "El impacto en lo que hace a las dificultades o retrasos en la concepción es apenas un poco menor que las fumadoras activas", destaca. Según los expertos, "gran parte de las dificultades asociadas con el tabaco mejoran al año de cesación".
Sojo subraya "que los hombres y mujeres deben tomarse en serio la decisión de dejar de fumar, para llevar su función reproductiva a un nivel casi normal".
Los especialistas reunidos en España coincidieron en un punto: si los gobiernos realizaran campañas masivas antitabaco los índices de infertilidad caerían de manera notable.

Tabaco vs. maternidad
7.000
En la espera y en peligro.
Las embarazadas no deberían fumar durante todo el período de gestación. Las que fuman, necesitan mayores cuidados incluso para los tratamientos de reproducción asistida.
13
especialistas en fertilidad de todo el mundo comprobaron en Barcelona que el tabaco es el enemigo N° 1 del embarazo.
10
por ciento de los tratamientos de fertilidad fracasan por culpa del cigarrillo: se necesitan mayores dosis de medicamentos.
Los varones
También la fertilidad del varón se ve afectada por el cigarrillo, porque su toxicidad afecta la producción de espermatozoides, reduce la movilidad de los mismos y hasta puede afectar su morfología: los fumadores tienen mayor riesgo de anomalías en el ADN de sus espermatozoides, destacaron los especialistas reunidos en Barcelona.
Obesidad, otra amenaza
En el Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología también se subrayó la influencia negativa que tiene la obesidad sobre la fertilidad, tanto en el caso del varón como de la mujer."Los hombres obesos producen menos líquido seminal, tienen más anomalías en los espermatozoides y deberían intentar perder peso antes de tratar de concebir un hijo", destacó el experto británico Ghiyath Shayeb, quien evaluó muestras de semen de 5.316 pacientes y encontró que quienes tenían un Indice de Masa Corporal óptimo tenían mayores porcentajes de espermatozoides normales y mayor volumen seminal.