jueves, 24 de julio de 2008

CHESS BOXING:Mover la reina y noquear

Nikolay Sazhin piensa y pega fuerte. O viceversa. Es el nuevo campeón mundial de Chess Boxing, un deporte que combina unos rounds de pugilismo con el esfuerzo intelectual de una partida de ajedrez.

El pasado 5 de julio, este estudiante de matemáticas de 19 años se sentó en un ring de Berlín ante miles de fans enfervorizados para noquear a su oponente, Frank Stoldt, de 37 años, después de comerse a la reina en el quinto asalto al tablero.
Se hizo con el título de una disciplina, que curiosamente cuenta ya con más de 150 profesionales. Muchos de ellos pertenecientes a la Organización Mundial de Chess Boxing (WCBO, en inglés), que se define como "un club de lucha intelectual", con sede en Berlín y clubes de entrenamiento en la ciudad alemana, Londres y Sofía (Bulgaria).
"Se trata de combinar el deporte que hace pensar más con el número 1 de la lucha", comenta su creador, Iepe Rubingh, de 32 años, que se inspiró en el cómic francés La trilogie Nikopol, de Enki Bilal, para hacer realidad lo que algunos califican ya de "biatlón fisicointelectual."
Las reglas del juego no son complicadas pero sí exigentes con los competidores, que tienen que alternar rounds de cuatro minutos de ajedrez y rounds de tres minutos de boxeo, con un minuto de descanso de por medio para quitarse los guantes y volver a colocar el tablero en el ring. Así hasta los 11 asaltos.
El ganador es el que consigue dejar K.O. a su oponente en cualquiera de las partes del juego."Si te despistas un momento, en el ring o el tablero, se acaba el juego", comenta el portavoz de la WCBO, Andreas Dilschneider.
"Las dos disciplinas son agresivas", remata Stolz, policía, jugador compulsivo de ajedrez, kickboxer amateur y campeón de Chess Boxing en la categoría de pesos pesados en 2007.
Este mes ha tenido que ceder su cinturón a Sazhin, que descubrió este deporte a través de Internet y se entrenó al ajedrez online. El creador del Chess Boxing cree que el chico promete.
Además del título y el cinturón, Sazhin también consiguió un premio en metálico, aunque Rubingh no quiso revelar de qué cantidad. "No es nada comparado con el boxeo profesional", confesó.