sábado, 21 de marzo de 2009

Aumentan las consultas por arritmias


Una sana mezcla de educación en salud y de toma de conciencia sobre la posibilidad real de prevenir la muerte súbita en el deporte es lo que, según el doctor Néstor Galizio, codirector de la División de Electrofisiología de la Fundación Favaloro, ha incrementado en un 20 a 30% en dos años el número de consultas por las alteraciones del ritmo cardíaco llamadas arritmias.
"Ha habido en los últimos años varias muertes de deportistas por esta causa -dijo a LA NACION el doctor Galizio-. Por otro lado, cada vez más escuelas primarias y secundarias piden un certificado de aptitud física de los alumnos, que incluye una evaluación cardiovascular, y lo mismo ocurre con algunas universidades y con los clubes deportivos. Eso ha hecho que año tras año se vayan incrementando las consultas."
Actualmente, la división que dirige Galizio atiende entre 1500 y 2000 consultas anuales por este motivo, de niños y jóvenes que son derivados tras un electrocardiograma que sugiere la posibilidad de una arritmia, o por experimentar sus síntomas: fatiga, cansancio, mareos, pérdida del conocimiento o palpitaciones.
"El mensaje es que hoy una enorme proporción de las arritmias se curan y las que no se curan pueden ser tratadas."
Ritmos alterados
Las alteraciones del ritmo cardíaco se dividen en bradiarritmias (ritmos lentos) y taquiarritmias (ritmos rápidos).
"Algunas bradiarritmias se producen, sobre todo en jóvenes y deportistas, por efecto de sobreentrenamiento, y no necesitan más tratamiento que reducir el nivel de la actividad física -comentó Galizio-. Un número menor puede requerir el uso de marcapasos."
Sin embargo, las arritmias más frecuentes son las que aceleran el ritmo del corazón.
"La enorme mayoría son las supraventriculares, que pueden ser curadas mediante ablación por radiofrecuencia en una mañana. Otras, más graves, como por ejemplo la miocardiopatía hipertrófica o la miocardiopatía chagásica, pueden ser tratadas con medicación o con marcapasos más complejos, como los cardiodesfibriladores con resincronizador cardíaco."
Existen también otros tipos de arritmias, menos frecuentes, pero igualmente peligrosas. Estas son las que resultan de conductas como el consumo excesivo de alcohol, el uso de drogas como la cocaína o el paco, e incluso el consumo de algunos productos adelgazantes.
"Existen preparados para adelgazar, hechos por gente no idónea, que no son médicos, y que pueden ocasionar la pérdida brusca de potasio, sodio y minerales, lo que puede causar arritmias que pueden poner en riesgo la vida de quienes consumen estos productos", advirtió Galizio.
lanacion.com