jueves, 19 de marzo de 2009

Los gatos ganan terreno como mascotas en los hogares argentinos


¿Se hubiera imaginado Silvestre que alguna vez podría ganarle una batalla a Lassie? ¿Que los suyos comenzarían a tomar protagonismo frente a la hegemonía canina? ¿O que al menos podrían acercar unas cuantas posiciones en la carrera por ser la mascota preferida?
Eso parece estar pasando en los últimos años. Porque los gatos vienen ganando terreno en los hogares argentinos. "Están creciendo en número como mascota de la casa. Se ve en el aumento de las consultas en las veterinarias", confirma Diego Blanco, presidente de la Asociación de Veterinarios Especializados en Animales de Compañía.
Rubén Gatti, titular de la Asociación Argentina de Medicina Felina, arriesga una cifra: "Hace unos años, de cada diez animales que se atendían en las veterinarias nueve eran perros y uno era gato. Ahora, la cantidad de consultas está más equiparada entre unos y otros".
Si bien los canes siguen superándolos en número, los especialistas aseguran que el incremento de los gatos es "exponencial". Lo demuestra el aumento en la fabricación y venta de alimento balanceado. "En los últimos cinco años, se ha duplicado el volumen de producción", sostiene Daniel Pampín, miembro de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA). Por su parte, Guillermo Castro, director técnico de Procter & Gamble, agrega: "Se está modificando la percepción que las personas tenían de los gatos. Por eso es que está creciendo la población".
En los Estados Unidos, hace más de 20 años que la comunidad felina superó a la canina. Y en varios países europeos como Francia, Italia y Alemania se replica la tendencia. "Creo que en la Argentina los gatos llegarán a igualar a los perros", adelanta Gatti. Para él, "es la mascota del futuro". El veterinario Matías Wullich, de Centro Pet, considera que el aumento en la cantidad de gatos tiene su correlato en el incremento de personas que viven solas. "Además, por la calidad de los alimentos, ahora llegan a vivir hasta 22 años", apunta Wullich.
Entre las ventajas de tener un gato en casa, la higiene se impone en primer lugar: el animal hace sus necesidades siempre en el mismo rinconcito donde se ubique la bandeja sanitaria llena de piedritas. Asimismo, no demanda los paseos diarios que reclama el perro y su dueño puede faltar de su casa dos o tres días con la certeza de que su mascota estará bien.
Tampoco se necesita tener mucho espacio y se adaptan fácilmente a los departamentos. La economía es el otro gran factor a tener en cuenta: los gatos consumen menos alimento que los perros. Además, también tienen la capacidad de generar un vínculo afectivo con sus dueños.
¿Cuáles son los gatos preferidos?
Hay público para todos: están quienes se inclinan por un felino mestizo que rescatan de la calle y quienes eligen a los ejemplares más finos. "Está creciendo la cría porque cada vez hay más gente que compra gatos de raza", sostiene Roberto Méndez, presidente de la Asociación Felina Argentina. Según el registro de la entidad, los preferidos son los Persas y los Siameses.
Adrián Salcedo cría gatos de raza desde hace diez años. Dice que un ejemplar con pedigrí puede costar de 800 pesos en adelante, dependiendo de su calidad y linaje. "Es más práctico que el perro, sobre todo si se vive en departamento", argumenta.
Quien piense que tener un gato en casa es asunto de ancianas solitarias, se equivoca. El perfil de quienes los eligen como mascota es amplio. Hay hombres y mujeres. Pueden ser jóvenes, adultos y gente mayor. Personas que viven solas o familias con chicos. Lo que los identifica es el gusto compartido por esta especie en franco ascenso.
clarin.com