sábado, 28 de marzo de 2009

Crece la polémica por la condena papal al preservativo


LONDRES.- El nuevo frente de conflicto abierto por los dichos de Benedicto XVI en contra del uso del preservativo como una herramienta para combatir el sida volvió a encenderse hoy, después de que una prestigiosa publicación médica acusara al Papa de distorsionar evidencias médicas para promover la doctrina católica.
En contrapartida, un obispo católico francés provocó la indignación de responsables médicos al volver a poner en duda la utilidad de los preservativos contra el combate de esa enfermedad.
La revista The Lancet instó al Papa en un editorial a retractarse de los comentarios realizados la semana pasada, diciendo que de no ser así causaría un inmenso perjuicio a la opinión pública y a los responsables médicos que tratan de contener la enfermedad. "Cuando cualquier persona influyente, ya sea un líder religioso o político, realiza una declaración científica falsa que podría ser devastadora para la salud de millones de personas, debería retractarse o corregir el registro público", asegura.
"Al decir que los condones empeoran el problema del sida, el Papa ha distorsionado públicamente evidencias científicas para promover la doctrina católica sobre el tema", añadió.
Por su parte, André Fort, obispo de la ciudad francesa Orleáns, señaló: "Ustedes y los científicos lo saben muy bien: el tamaño del virus del sida es infinitamente más pequeño que un espermatozoide. Está demostrado que el preservativo no protege al 100% contra el sida".
"Sobre las cajas de cigarrillos está escrito ´peligro´. Sobre las cajas de preservativos debería leerse ´fiabilidad limitada´", agregó el obispo. Esta declaración suscitó la indignación de varios responsables médicos y de quienes trabajan en la lucha contra el sida.
Durante su primera visita a Africa, el Papa dijo que el sida era un problema que "no puede superarse con la distribución de preservativos, y que por el contrario, lo incrementa". El comentario provocó una tormenta de críticas por parte de funcionarios de la salud, activistas y políticos que criticaron este criterio como irreal, no científico y peligroso.
Expertos en salud dicen que no hay evidencias científicas que demuestren que el uso de preservativos lleve a la gente a asumir comportamientos sexuales más arriesgados, y de hecho, hay estudios que prueban que su uso reduce el riesgo de infectarse del virus.
Agencias EFE, AFP y Reuters
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