sábado, 21 de marzo de 2009

Impulsada por famosos, suma adeptos la movida vegetariana


El asado del fin de semana, las milanesas de "la vieja" y el bife a la plancha tienen (casi) el sello distintivo argento. Pero aunque la Argentina se caracterice por el gran consumo de carne, también hay muchos que optan por no hacerlo: para mejorar su salud, por estar en contra de la matanza de animales o simplemente por elección.
Así, la movida vegetariana sigue sumando adeptos todos los días, incluso a los más chicos. Y lo hace en buena medida impulsada por figuras populares como Marcela Kloosterboer, Julieta Díaz y Agustina Cherri, entre otros.
Ayer al mediodía, más de 300 vegetarianos y veganos (quienes no consumen nada derivado de animales) festejaron el "Día mundial sin carne" en la Plaza San Martín. "La idea es que la gente pueda conocer más sobre vegetarianismo en un ambiente ameno y de celebración", dijo Verónica Cerrato, directora de la organización latinoamericana AnimalNaturalis, que armó el evento. Mónica Katz, médica especialista en nutrición, dice que entre el 5% y el 10% de la población argentina es vegetariana y menos del 1% es vegana.
Para ella es peligroso avalar el no consumo de carne. "El ser humano es omnívoro por naturaleza y evolucionó a través de la caza y el consumo de carne", explica. Pero Rosana Molho, psicóloga y directora de la Fundación de Salud Ayurveda Prema, asegura que "el cuerpo humano no está preparado para ingerirla: por el sufrimiento animal, la putrefacción que genera en los órganos y por la equivalencia de nutrientes que tienen los alimentos naturales con la carne".
Según ella, para la Escuela Internacional de Nutrición -con sede en los Estados Unidos-, está comprobado que una alimentación lactovegetariana (no consume carnes pero si lácteos) mejora los índices de salud.
"Si una persona deja los tóxicos (refiere a los alimentos con químicos, con conservantes, con colorantes o estabilizadores y las carnes) mejora notablemente su mente y cuerpo, desde la piel hasta el intestino". Katz, en cambio, afirma que "el hierro hemínico (HEM) que otorga la carne no es el mismo que el de los vegetales. El del bife, por ejemplo, lo aprovechamos en un 30%, y el de las lentejas sólo hasta en un 5%".
clarin.com