sábado, 21 de marzo de 2009

Deporte e integración


El reggaeton suena fuerte y las bolsas de boxeo van y vienen a medida que los chicos las golpean una y otra vez. Las golpean y golpean mientras dan pequeños saltos en el lugar, vuelven a la cola y después, de nuevo, a golpear.
Barracas Boxing Club emerge, impecable y bordó, en una de las callecitas de tierra de la villa 21/24 del barrio de Barracas. Sus ventanas filtran la luz del sol y tiñen de un azul muy cálido el blanco de las paredes.
La escuela de boxeo es uno de los proyectos que la Fundación Temas desarrolla en el barrio. Es un espacio para chicos y chicas de entre 14 y 23 años que, en tan sólo cuatro meses, superó las 100 inscripciones.
La fundación, nacida en 2003, concentra desde hace seis años sus esfuerzos en la villa 21/24, donde realiza proyectos como apoyo escolar, microcréditos para mujeres, un programa de promoción de la lectura en las escuelas primarias y un centro de salud bucal.
"Veníamos pensando en quiénes quedan afuera -comenta Yanina Settembrino, coordinadora del proyecto-. Los adolescentes son el grupo más difícil para trabajar, y son los que más ayuda necesitan? No es fácil tener 15 años en la villa, incluso para el chico que quiere hacer otra historia."
Y así es como los chicos pueden pasar el tiempo allí, entrenándose. El gimnasio abre de lunes a sábado, de 10 a 18, con tres turnos de entrenamiento, uno a la mañana y dos a la tarde. Y en verano tuvieron que ampliar el horario. El gimnasio funciona sin restricciones, pueden ir todo el tiempo que quieran y todos los días.
"Termina el entrenamiento y están todos juntos tomando mate?, más allá de que cuando uno compite el deporte es individual, la camaradería es lo que nosotros fomentamos, y si bien vos subís al ring solo, hay todo un gimnasio atrás que está apoyando tu trabajo. Acá todos se conocen, todos son medianamente amigos y tratan de tirar para el mismo lado", cuenta Fabián Escalada, entrenador y preparador físico del seleccionado olímpico de boxeo.
Y, efectivamente, terminado el entrenamiento y superada la etapa de elongación y relajación, los chicos se quedan charlando y tomando mate en el club.
"Pensamos en el deporte porque nos parece que es un buen camino para la autoconstrucción como sujeto", explica Yanina. Antes de inscribir a un chico, lo llevan al centro de salud, donde se hace un electrocardiograma y una revisión física, y se le enseña a cuidarse. Y en los entrenamientos se relacionan con sus compañeros, "desarrollan amistades que no están basadas solamente en conductas autodestructivas, sino en algo que les hace bien y que pueden compartir desde otro lugar."
Rodrigo, de 16 años, cuenta cómo se hizo amigos nuevos en la escuela de boxeo y cómo ésta lo ayudó a cambiar. Como él mismo dice: "antes andaba mucho en la calle y hacía renegar a mi mamá; ahora estamos mucho mejor y, si no fuera por esto, muchos chicos estarían en la calle."
Carina Canteros, de 17 años, opina lo mismo. Y aunque en el barrio algunas chicas la carguen, ella sigue entrenándose casi todos los días. Y agrega: "Es un buen combo; aprovecho, me divierto y hago gimnasia".
A los dos les da miedo el boxeo profesional, pero ninguno lo descarta como una posibilidad a futuro. Una alternativa que el club los ayudó a descubrir y a hacer realizable. Como explica Yanina, ésa es la función del proyecto: "Mostrar a cada chico que hay otra manera de hacer las cosas y proponerle opciones, porque a veces parecería que éstas se cortan y que son pocas; mostrarles que hay otra historia posible".
Goles para las chicas
La pelota de fútbol vuela en línea recta y sobrepasa velozmente las manos del arquero, golpea con fuerza contra la red del arco de fútbol y marca un increíble golazo. ¿Quién pensaría que fue pateada por una chica?
¿Y quién pensaría que un simple deporte como el fútbol podría servir de herramienta para construir en adolescentes valores como la participación comunitaria, la educación para la salud y la valoración del género femenino?
Son más de 15 las chicas de la villa 31 que se juntan cada martes y jueves, de 18 a 21, para entrenarse en el Barrio Güemes, convocadas por el proyecto Goles y Metas para las Chicas. Se reúnen desde principios de 2006, cuando un grupo de padres del barrio decidió invitar a voluntarios para comenzar con un programa deportivo.
Es una de estas voluntarias la que, antes de volver a su país de origen, se comunica con una entrenadora y con la Asociación Civil Democracia Representativa. Esta, fundada tras la crisis de 2001, con el objetivo de promover la ciudadanía y crear un espacio para la realización en comunidad, funcionó como plataforma para impulsar la actividad.
"El proyecto ayuda a salir de la mirada estereotipada sobre la condición de la mujer y a recobrar la esperanza", asegura Mónica Santino, entrenadora de las chicas y ex jugadora AFA.
Ella explica que, al ser un deporte colectivo, se genera y fortalece un espacio clave de pertenencia, a partir del cual es más fácil que las chicas se vinculen con los demás. También ayuda a que se practique la confianza y la solidaridad, en un mundo en el que domina la sospecha.
Y Mónica agrega que el hecho de que sea un juego las ayuda a conocer los límites, las reglas, a aumentar su capacidad de frustración y a entender que uno solo no puede.
Coincide en esto Griselda, Chechu, de 15 años, y Paula, la delantera del equipo. "Aunque no nos guste perder, si vamos a jugar a la pelota vamos a jugar, no importa si uno pierde o si gana", expresa.
Es fundamental en el proyecto tratar de revertir el patrón cultural que no permite que las chicas tengan determinadas oportunidades. Por eso, se les enseña que tienen derecho al ocio, al juego, a administrar su tiempo y a pelear por una vida diferente de la que se les plantea.
Rescata también el intercambio que se da en los partidos que juegan cada 15 días, que las enriquecen con el contacto con lo ajeno al barrio y con las visitas que se hacen hacia su interior.
Carolina Thompson, coordinadora del proyecto, explica lo importante que es para las chicas poder tener una herramienta, en este caso el fútbol, gracias a la cual pueden convertirse en protagonistas de su vida y transgredir así los mandatos culturales que pesan sobre ellas. Y lo importante que es, además, que lo puedan disfrutar y que sepan, como dice Chechu, "que si querés jugar, ahí está la pelota?".
Por Marcos Felsenstein
De la Fundación LA NACION
Las mujeres en acción
Ashoka es una asociación mundial de emprendedores sociales, que apoya a personas que están generando soluciones innovadoras y efectivas para resolver los principales problemas de la sociedad.
Lanzó en 2008 el proyecto Cambia el juego : las mujeres en el deporte (
www.changemakers.com/es/womeninsport ), una competencia online realizada desde Ashoka Changemakers, junto a Nike, en busca de iniciativas que utilicen el deporte como herramienta para crear oportunidades de participación para las mujeres, que otorga un premio de 5000 dólares a las iniciativas más innovadoras e impactantes.
Participaron un total de 1542 proyectos presentados por más de 50 países, 25 provenientes de la Argentina.
Contactos
Goles y metas:
http://www.democraciarepresentativa.org/
Fundación Temas:
http://www.fundaciontemas.org.ar/
lanacion.com