miércoles, 25 de marzo de 2009

La revolución de la sangre sintética


Un equipo de científicos británicos intentará producir sangre sintética a partir de células madre de embriones destinados a fecundación in vitro que por algún motivo fueron desechados, y prometen probarlo en seres humanos dentro de tres años.
La iniciativa forma parte de un acuerdo multimillonario entre organismos gubernamentales y empresas privadas para desarrollar el proyecto que, de tener éxito, revolucionará la medicina.
El experimento consiste en identificar aquellos embriones que genéticamente están programados para producir el factor 0 Negativo, esto es, el grupo conocido como dador universal, porque es compatible con cualquier otro tipo de factor sin riesgo de rechazo y además es el más difícil de encontrar.
Se estima que solo el 7% de la población posee este grupo, pero su producción sintética en el laboratorio a partir de células madre sería ilimitada, dado la capacidad para multiplicarlas. Pero esta posible producción de sangre artificial abre una discusión ética, especialmente entre aquellos que no están de acuerdo en destruir un embrión para crear células madre.
También dispara la pregunta filosófica acerca de si esa sangre proviene de alguien que nunca existió o de un ser humano que nunca se desarrolló. Sin embargo, en teoría una sola célula madre embrionaria alcanzaría para producir sangre para todo el Reino Unido, con la certeza de que estaría libre de enfermedades como hepatitis y sida.
Lo cierto es que este tipo de investigaciones ya se vienen desarrollando en otros países como Suecia, Francia y Australia. Incluso un equipo de una empresa de biotecnología norteamericana, Advanced Cell Technology, anunció que está capacitado para producir millones de glóbulos rojos a partir de células madre embrionarias. Pero este trabajo fue paralizado durante la administración del presidente George W. Bush por la prohibición que pesaba sobre la manipulación genética de este material.
Barack Obama acaba de revertir esta política, por lo que se cree que los estudios se reanudarán. Hasta ahora, Gran Bretaña también había tenido que suspender sus investigaciones por falta de fondos. Hasta que se unieron los gobiernos que conforman el Reino Unido con otras organizaciones interesadas en llevar los descubrimientos de los laboratorios al campo comercial. Los anuncios sobre sangre sintética no son nuevos: en 2003, médicos suecos revelaron que habían utilizado sangre artificial para tratar a ocho pacientes.
Era la primera vez que se hacía, pero el método era diferente al que se está desarrollando actualmente: consistía en un polvo hecho a partir de sangre real que se mezclaba con líquido al momento de necesitarse y que podía ser almacenado por varios años a diferencia de la sangre natural, que sólo tiene una vida útil de 42 días.
En 2007, investigadores de la Universidad de Sheffield también crearon sangre sintética a partir de moléculas plásticas combinadas con un átomo de hierro, capaz de transportar oxígeno a través del cuerpo como la hemoglobina, y con la particularidad de que no se coagula a temperatura ambiente, una gran ventaja para situaciones de emergencia como accidentes de tránsito, donde el transporte de sangre suele ser un inconveniente.
criticadigital.com