lunes, 16 de marzo de 2009

Yves Saint-Laurent, nunca tan polémico


PARIS.- Yves Saint-Laurent era, ante todo, un artista y no un diseñador, según el que fue su compañero y socio, Pierre Bergé, que hizo descolgar por este motivo una de las obras maestras de la exposición Warhol , que se inaugurará el próximo martes en el Grand Palais de París.
El vespertino Le Monde informa hoy acerca de cómo, en el último momento, se retiró de la muestra el célebre cuádruple retrato de colores construido en 1984 por Warhol con dos fotografías del célebre YSL.
Una obra característica del artista estadounidense a quien rinde homenaje el Grand Palais con la exposición Le Grand Monde d´Andy Warhol , del miércoles próximo al 13 de julio, en el mismo espacio donde Picasso y los m aestros batió en febrero pasado récords de asistencia.
El historiador, crítico de arte y curador de la muestra, Alain Cueff, había colocado el retrato de Yves Saint-Laurent en la pared principal de la sala dedicada a diseñadores de moda, por ejemplo Sonia Rykiel y Héléne Rochas.
Una iniciativa poco adecuada, según Pierre Bergé, que, tras manifestar su descontento, optó por retirar el retrato de su amigo, dado que, explicó, era un artista y no un diseñador de moda, puede leerse en Le Monde .
Bergé tomó esta decisión ante la imposibilidad, por razones museísticas o de conservación de la pieza, de exhibirlo en otro lugar del Grand Palais, junto a retratos de artistas como Man Ray, Hockney o Joseph Beuys, o en solitario.
La exposición El g ran mundo de Andy Warhol reúne unos 250 retratos del millar que realizó el artista en los últimos 25 años de vida.
Figuran los famosos retratos Warhol de estrellas de Hollywood como Marilyn Monroe y Liz Taylor; de cantantes de rock como Mick Jagger; de políticos como Willy Brandt; de personalidades del jet set como la princesa de Mónaco o Gianni Agnelli; de artistas plásticos y diseñadores.
Coleccionistas, artistas, galeristas, personas célebres y desconocidas fueron retratadas por Warhol, mediante una producción artística serial, casi industrial, desde su taller neoyorquino, la famosa Factory.
El proceso creativo era sistemático e idéntico: maquillaje y retrato Polaroid, selección de clichés y creación de una serigrafía final.
El artista lo explicaba al subrayar su deseo de que todos sus retratos tuvieran el mismo formato para que pudieran estar juntos y terminaran formando un único gran cuadro titulado Retrato de la sociedad , que un día, quizá, podría adquirir el Metropolitan Museum de Nueva York.
Entre tanto, la Reunión Nacional de Museos Franceses se acercará al sueño del artista con esta exposición.
Pero sin Yves Saint-Laurent, claro.
Fuente: EFE
lanacion.com