jueves, 26 de marzo de 2009

Erica, la primera mujer al mando de un barco de la Armada


Romper con las estructuras es un trabajo de artesano, más aún cuando se trata de instituciones cuyos espacios estuvieron tradicionalmente ocupados por una mayoría de hombres. Ahora, por primera vez en la historia del país, una mujer comandó un buque de la Armada Argentina. Y no es la primera vez que se abre el juego para que las mujeres empiecen a ocupar estos espacios: hace dos años que lograron tener su lugar en la Fragata Libertad y este año, también por primera vez, la Fuerza Aérea envió una dotación exclusivamente de mujeres a la Base Matienzo, en la Antártida.
Erica Vanessa Bibbó es la guardiamarina marplatense que junto a otros tres suboficiales navegó el sábado las aguas del Canal de Beagle. Lo hicieron en la histórica lancha patrullera ARA "Zurubí", que fue construida en 1939 y desde hace 65 años está en el Puerto de Ushuaia. Erica Bibbó es egresada de la Escuela Naval Militar y fue una de las 18 mujeres que el año pasado viajaron por el mundo a bordo de la Fragata Libertad.
"Es una responsabilidad enorme por ser mi primer destino y por lo que significa históricamente esta lancha para la comunidad de Ushuaia. Me siento muy orgullosa de la responsabilidad que me dio la Armada que tendrá para mi una riqueza histórica muy grande", dijo Erica, que ahora apuesta a más: quiere ser aviadora naval.
El viaje no fue representativo por lo extenso sino por lo simbólico: fueron cuatro horas de navegación por el Canal de Beagle.
De a poco, la mujer fue ganando terreno. En principio, que la ministra de Defensa Nilda Garré sea mujer, dice bastante. Y hay más ejemplo: en abril de 2007, cuando partió la Fragata Libertad, se rompió con una tradición: viajaron mujeres, pese a que durante los últimos 37 años, los viajes habían estado reservados a los hombres. Lo mismo ocurrió en la Antártida.
A principio de este año, la Fuerza Aéra envió por dos meses y por primera vez a nueve mujeres (plomeros, electricistas, carpinterasm meteorólogas) a la Base Matienzo, en la Antártida. Y si se va no mucho más atrás en el tiempo, hay más historias de trabajo de artesano: en julio de 2007, egresó en Córdoba, Débora Pontecorvo, una joven de 26 años que se convirtió en la primera aviadora en la historia de la Fuerza Aérea.
clarin.com