jueves, 22 de enero de 2009

"No" al amor apasionado en las calles de México

Los enamorados tendrán que aguantarse las ganas. Por lo menos, en la ciudad de Guanajuato, México, donde acaban de prohibir besarse y acariciarse apasionadamente en público.
Los arrumacos y los mimos "subidos de tono" serán sancionados con multas de hasta unos 120 dólares y sus protagonistas podrían terminar en la cárcel si se pasan -demasiado- de la raya.
El Ayuntamiento de esa ciudad, ubicada en el centro del páis y gobernada por el conservador Partido de Acción Nacional (PAN), aprobó una serie de normas que incluyen esta prohibición. Según el alcalde, Romero Hicks, hay diferencia entre un simple beso y "un agarrón de olimpiada con caricias sexuales y donde las parejas empiezan a desabrocharse la ropa".
Hicks aclaró que este reglamento se realizó porque en las plazas, a donde los enamorados suelen ir a "matarse" a besos, también hay niños y personas mayores. No es la única prohibición que aprobaron. Tampoco se podrá pedir limosna, insultar y vender en la calle.
Las personas que violen estas normas serán castigadas con 36 horas de cárcel o multas de hasta treinta salarios mínimos (unos 120 dólares). Para el alcalde, el reglamento no es excesivo ni persecutorio y su finalidad es "inculcar valores y civismo" entre la población ya que "si no lo prohíbes, si no lo contemplas, la gente lo va a hacer".
Apenas se aprobaron estas normas, la oposición puso el grito en el cielo. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), a través de uno de sus líderes, Jorge Luis Hernández, calificó la propuesta del PAN como una "vuelta a la Edad Media" y definió a las medidas, conocidas como el "Bando de Buen Gobierno", como "de mal gobierno". Guanajuato es una ciudad universitaria que tiene una intensa vida cultural y es uno de los territorios con mayor influencia de la derecha ultracatólica.