sábado, 24 de enero de 2009

Alertan sobre los riesgos de hacer actividad física con mucho calor

Andar como un correcaminos por las ciudades cuando la sensación térmica es agobiante puede provocar más perjuicios que placer. Así lo advierten las diferentes asociaciones de especialistas en medicina del deporte: el cuerpo humano puede perder más de dos litros de agua cuando se corre por más de una hora cuando la temperatura supera los 28 grados centígrados.
Sin una buena hidratación previa ni una reposición adecuada de los líquidos perdidos, la salud de los que hacen actividad física puede estar en peligro. "Correr está de moda en la Argentina, pero no todos están preparados ni toman precauciones para hacer esa actividad física", dijo a Clarín Jorge Navarro, presidente de la Sociedad Argentina de Lucha contra el Sedentarismo. "Por supuesto, que siempre la actividad física tiene más beneficios que riesgos, sólo que en el verano hay que prestar más atención al horario y a la hidratación".
"Si alguien no estaba practicando alguna actividad física, es mejor que empiece por caminar al menos media hora por día e ir aumentando la duración y la distancia diariamente. El ejercicio debe ser placentero, pero nunca extenuante", recalcó Navarro.
Para los que tienen sobrepeso, recomendó más las caminatas rápidas, la natación, o la bicicleta. "En todos los casos, se necesita el chequeo médico preventivo, para descartar cualquier problema". El horario de la práctica de la actividad física al aire libre es clave en esta época del año. "En verano, hay que salir a caminar o a correr antes de las 10 de la mañana o después de las 7 de la tarde", señaló Jorge Osvaldo Jarast, cardiólogo especializado en medicina del deporte y director de Cardiofitness. Para este experto, si se corre durante los momentos en que más fuerte se siente el sol, los deportistas aumentan el riesgo de sufrir los primeros síntomas de la deshidratación, que van desde la sed, el cansancio, el dolor de cabeza, las naúseas, hasta los mareos, la sequedad de la boca, los calambres y los hormigueos, y hasta llegar a los más graves, como los vómitos, la baja de la presión arterial y los desmayos. "Cuando el corredor tiene sed, es porque ya la deshidratación avanzó. Por eso, no hay que esperar a sentir sed para tomar líquido, sino que hay que empezar a hidratarse desde dos horas antes de la actividad", indicó Jorge Fernández, de la Fundación Bioquímica Argentina. "Como señal para saber si la cantidad de líquido ingerida es suficiente, la orina debe ser clara", acotó el bioquímico.
El cuerpo está formado en su mayor parte por agua (hasta el 70% del peso). Al correr se va perdiendo líquido, por lo cual recomiendan planificar una estrategia de hidratación. Media hora antes de empezar a correr, hay que tomar al menos 400 centímetros cúbicos de agua fría y sin gas. Durante la actividad, se debe seguir con pequeños sorbos cada 15 ó 20 minutos. Al terminar, se volverá a ingerir la cantidad de líquido que se perdió. "Recomendamos que el corredor se pese antes y después de la actividad para darse cuenta cuál es la cantidad que necesitará reponer", sostuvo Juan Carlos Mazza, presidente de la Asociación Argentina de Medicina del Deporte (www.biodeport.com). Este especialista apuntó que para recuperar el peso perdido, se puede recurrir a aguas saborizadas o bebidas carbohidratadas.
No es cuestión de pensar sólo en los líquidos. Los alimentos que se comen antes de correr y la vestimenta también tienen que estar en la mente de los deportistas. "Nunca se debe entrenar en ayunas -enfatizó Jarast-. Si no se come antes de la actividad, el organismo utilizará masa muscular como combustible y eso no es conveniente. Por lo tanto, es mejor elegir alimentos ricos en hidratos de carbono antes de salir, como cereales, frutas, pastas, por ejemplo".
¿Y qué ropa se debe usar? De colores claros, "porque las ropas oscuras atraen más el calor", comentó Jarast. Y hay que olvidarse de camperas y fajas para correr: "Si alguien las usa -advirtió Mazza-, se está suicidando, porque no deja salir el sudor y se baja el rendimiento". "Creer que por usar una campera o una faja se bajará de peso es una gran mentira", agregó Navarro. "Lo importante es disfrutar de la actividad física, sin matarse. Se puede salir a correr o hacer otras actividades físicas sin competir. Es cuestión de educarse para la salud y no sólo cuando las enfermedades aparecen", dijo.