sábado, 24 de enero de 2009

Curiosidades del mundo del las letras.

1-Marie Curie tuvo un affaire con un científico casado, Paul Langevin, lo cual estuvo a punto de costarle el Nobel. Así lo cuenta Barbara Goldsmith en una biografía de la investigadora. Goldsmith apunta también que las muertes de Curie y de su hija Irène pudieron deberse a su reiterado contacto con sustancias radioactivas.
2-En Francia se ha publicado en una edición de bolsillo una adaptación de una obra de las letras javanesas, es decir de la isla de Java, una epopeya del siglo XIX de 4.200 páginas.
Esta historia fue escrita por el príncipe Anom y su corte de poetas, en ella relatan las vicisitudes de los hijos del sultán Agung durante el siglo XVII y su huida de las garras de su padre por la selva, además tiene una serie de historias contadas a través de los siglos y un amplio repertorio de prácticas eróticas del lugar. El Centhini, su nombre original, está escrito en alfabeto javanés y con tinta dorada y se sabe con certeza que en el siglo XIX se narraba en público y el libro se colocaba en un atril, sobre una hoja de palma.
Ha sido una periodista francesa, llamada Elizabeth D. Inandiak, corresponsal de Correo Internacional en Indonesia quien ha resucitado esta obra, adaptándola al francés.
3-El escritor portugués Saramago cuenta como este no es su verdadero nombre sino su apodo.
El no sabe de donde viene, ni desde cuando lo tenía la familia de su padre, pero dice que cuando nació, su padre fue a inscribirlo en el registro, entonces el funcionario le preguntó cómo se iba a llamar el niño, el padre contestó: se llamará como su padre. El funcionario añadió a José de Sousa, Saramago sin que el padre se diese cuenta, hasta siete años después cuando se necesitó una partida de nacimiento.
4-Un equipo de investigadores pretende exhumar el cadáver de Bertram Fletcher Robinson, abogado, escritor y periodista, estos datos así nos dicen bien poco, pero si agregamos que puede ser el verdadero autor de “El perro de Baskerville”, puede que nos sea un poco más familiar.
La historia es la siguiente el libro “el perro de Baskerville” publicado por sir Arthur Conan Doyle podría ser un plagio del libro de Robinson , pues según los rumores este envenenó a su amigo F. Robinson, con la complicidad de la mujer de Robinson, tras plagiarle “el perro de Baskerville”.
Un escritor llamado Rodger Garrick-Steele y el científico y ex policía Paul Spiring, pedirán permiso a la diócesis de Exeter y al Ministerio del Interior Británico para exhumar los restos de Fletcher Robinson, para poder determinar si son reales dichos rumores.
El equipo de seis personas de esta investigación le atribuyen un romance con la esposa del Fletcher Robinson . Spiring sospecha que Conan Doyle no quería verse acusado de plagio y utilizó a la esposa de Fletcher, con la que tenía un supuesto romance, para administrarle el veneno.
Sin embargo, los admiradores del creador de Sherlock Holmes no quieren oír hablar de esta idea, aunque reconocen la contribución de Fletcher Robinson al libro de “El perro de Baskerville”.
Según se asegura en la primera edición de “El perro de B.”, Conan reconocía que el relato se debía a su amigo Fletcher R.
5-El índice de libros prohibidos nació en la Iglesia Católica romana en 1559 por iniciativa del Papa Pablo IV, fue confirmado por el concilio de Trento en el 1563 y luego institucionalizado mediante la creación de la Congregación Romana del Índice por el papa Pío V, como si fuese el ministerio de un gobierno.
El índice de los libros prohibidos ha sido, podríamos llamarlo así, una de las listas negras que más vida han tenido, pues nació en el s. XVI y sobrevivió hasta concretamente el año 1966, cuando el Vaticano deroga este índice.
Se cree, que el establecimiento de este índice se debió a que la Iglesia no podía controlar la difusión de los libros, al inventarse la imprenta, así que estableció un listado para los fieles católicos en el que mencionan los libros que no se pueden leer sin un permiso especial.
Pablo IV,como hemos dicho vio el gran peligro de que los libros llegaran a personas sin preparación y además de crear el Índice, promovió las hogueras que quemaban tanto los libros herejes como los sospechosos, de cuenta que en una de estas se llegaron a quemar 10.000 libros, aunque puede que sea un poco exagerado pues en aquellos tiempos no había tantos libros, ni lectores.