jueves, 25 de febrero de 2010

El cura que se prostituía y robaba

Los corrillos en las localidades toledanas de Noez y Totanés están a la orden del día esta semana. Su párroco, Samuel Martín, de 27 años, se gastó 17.000 euros en líneas eróticas y páginas web pornográficas. Dinero que en su mayor parte sustrajo a las hermandades y cofradías de Semana Santa de Noez (mil habitantes) y Totanés (unos 500).
Dicen las malas lenguas que a Samuel le costaba cumplir con la norma del celibato. Pero, la Archidiócesis de Toledo no
le ha cesado por sus escarceos sexuales sino por las irregularidades detectadas en las cuentas.
La alcaldesa de Noez, Yolanda Sánchez, confesaba este martes que las actividades extrareligiosas del párroco eran un secreto a gritos. La alcaldesa reconoció que entre los vecinos había "comentarios de este tipo".
Pero tal era la necesidad sexual del joven sacerdote que no sólo dedicaba sus horas libres a los placeres telefónicos, sino que su deseo también le llevó a anunciarse en Internet para ofrecer sus servicios. Todo menos actos sadomasoquistas.
Se presentaba como "Héctor, hombre hetero español, al servicio de tu felicidad". "Para mujeres y parejas, bien dotado (15 cm),..., estoy abierto a todo excepto al sado, no os arrepentiréis, os haré gozar de felicidad como nunca", decía el anuncio, que ha sido retirado de la red.
Sus tarifas oscilaban entre los 50 euros por 15 minutos de servicio y los 120 euros por hora.
En Totanés y Noez la noticia les ha indignado, pero tampoco les ha sorprendido demasiado. El propio Samuel, en su homilía del domingo 7 de febrero, confesaba a sus feligreses que había robado dinero de las hermandades. Pero de ahí, a sus actos sexuales hay un trecho.
"Ha sentado muy mal en el pueblo porque llevaba aquí tres días, como quien dice, y se ha llevado los dineros de las Hermandades y quién sabe si también algo más que se había dado para Haití", ha comentado Félix Fernández, un jubilado de Noez.
Mientras una joven madre de la misma localidad lamenta los hechos. "Mi hijo iba a la catequesis y ahora te da por pensar", dice. En Gálvez un familiar del párroco admite que la familia, y en particular los padres del sacerdote, se encuentran "muy mal" desde que se enteraron de la noticia la semana pasada.

elmundo.es