sábado, 13 de febrero de 2010

En peleas de pareja, es mejor decir “nosotros”

Si Oliver y Barbara Rose, los protagonistas de La guerra de los Rose (interpretados magistralmente por Michael Douglas y Kathleen Turner en la película dirigida por Danny De Vito, 1989) hubieran utilizado la técnica del “nosotros”, no hubieran terminado en una feroz disputa en medio de su proceso de divorcio después de veinte años de feliz matrimonio.
De acuerdo a un estudio de la Universidad de Berkeley, la solución para evitar los conflictos de pareja parece simple: usar la palabra “nosotros” en lugar de “yo” o “vos” en una discusión ayuda a arreglar las peleas matrimoniales y a una oportuna reconciliación.
Se trata de una actitud positiva, de expresar una voluntad de “unión” como alternativa a la “separación”, de acuerdo a la tesis que analiza el comportamiento psicológico de hombres y mujeres enfrentados mutuamente.
A esa conclusión llegó un trabajo de campo, realizado sobre 154 parejas de mediana edad.
Según el estudio, cuando una pareja habla de “nosotros” o de lo “nuestro”, el lenguaje invoca una relación más positiva, que se relaciona con el cariño por el otro y reduce los niveles de estrés durante la discusión.
En sentido contrario, palabras que significan “separación”, como “yo”, “tú” o “mí” son interpretadas por la mente del otro como hostiles o un obstáculo que deriva en la insatisfacción. No ayuda para nada a un final feliz de la disputa y es conveniente dejarlas de lado.
Esta forma de argumentar la frustración sentimental desde la individualidad es, además, más frecuentemente utilizada en los matrimonios infelices, según el estudio.
Los años vividos como pareja son otro factor determinante: las parejas de mayor edad utilizan más el pronombre en plural que las de mediana edad.
Para explicar este hecho, los autores del estudio argumentan que aquellos que se han enfrentado a obstáculos y han superado retos juntos durante un largo camino pueden tener un sentido mayor de la identidad compartida.
“La individualidad es un valor profundamente arraigado en la sociedad estadounidense, pero al menos en el reino del matrimonio, ser parte de un ‘nosotros’ es bien merecido y ofrecemos un poco del ‘yo’”, señala Robert Levenson, coautor del estudio publicado por la revista Psychology and Aging.
Para llevar a cabo la investigación las parejas fueron grabadas en video durante conversaciones de quince minutos, en las que trataban sus conflictos matrimoniales.Al mismo tiempo, los investigadores medían su ritmo cardíaco, la temperatura corporal y la sudoración, entre otros factores para evaluar su estado psicológico.
criticadigital.com