martes, 16 de febrero de 2010

Las primaveras y los veranos llegan antes

Las primaveras y los veranos están llegando antes como consecuencia del cambio climático, fenómeno que puede perturbar el delicado equilibrio de la naturaleza, según un estudio de científicos que analizaron el fenómeno en el Reino Unido.
"La reproducción de los animales, incluidas las aves, coinciden con los períodos en los que hay abundancia de alimentos, y si eso cambia, no habrá suficiente comida disponible, lo que tendrá consecuencias negativas para las crías", predijo el biólogo Stephen Thackerey, del Centro de Ecología e Hidrología de Lancaster.
El equipo dirigido por Thackerey analizó 25.000 datos de tendencias primaverales de 726 especies de plantas, animales, plancton, insectos, anfibios, aves y peces en distintos hábitats para detectar eventuales cambios en fenómenos como el desove, los primeros vuelos o la floración.
Es una ciencia conocida como fenología, que estudia la relación entre los factores climáticos y los ciclos de los seres vivos.
Los resultados de ese estudio, en el que participaron miles de voluntarios británicos, indican que más del 80 por ciento de las tendencias observadas entre 1976 y 2005 apuntan a un adelantamiento de esos ciclos.
Los ciclos de reproducción se adelantaron en efecto once días en el período estudiado y ese cambio se ha acelerado incluso últimamente, según el estudio publicado en Global Change Biology.
Los cambios más rápidos se dan en los organismos situados en la base de la cadena alimentaria, como las plantas y los animales que se alimentan de ellas, y los más lentos en los predadores.
Esa diferencia entre unos y otros podría crear problemas ya que normalmente el ciclo reproductor coincide con la época del año en la que aumentan los alimentos disponibles para las crías.
La cuestión clave, según los expertos, es si los animales que ocupan una posición más alta en la cadena alimentaria van a poder adaptarse a los cambios más rápidos que se están produciendo en las plantas y los otros animales que les sirven de alimento.
Según Richard Smithers, del Woodland Trust, una de las organizaciones que participaron en el estudio, "la fenología es como el canario de la mina. Los resultados del estudio muestran la realidad del cambio climático y las profundas consecuencias que puede tener para la red compleja de la vida".
Fuente: EFE
criticadigital.com