domingo, 28 de febrero de 2010

Una nueva teoría destaca el rol del humor en la evolución del ser humano

A todos nos gusta reír y sentir el cosquilleo de una buena carcajada, pero parece que tomar la vida con alegría es más importante de lo que pensábamos.
Una nueva teoría sobre la evolución y sus vueltas sostiene que el sentido del humor hizo posible que el ser humano se convirtiera en lo que es hoy.
El especialista Alastair Clarke presentó sus ideas en un libro en el que explica cómo y por qué una persona encuentra que algo es gracioso. Este científico sostiene que lo que realmente importa no es lo que nos hace reír. Él cree que la clave está en que el cerebro reconoce un patrón que lo sorprende y su recompensa ante este hallazgo es la misma risa.
El investigador señala que la capacidad para reconocer estos patrones de manera instantánea e inconsciente fue una herramienta esencial en la evolución de los seres humanos, ya que gracias a ella se desarrollaron habilidades perceptuales e intelectuales únicas y muy avanzadas.
A su vez, la teoría del humor también sostiene que incluso actualmente la risa tiene un rol fundamental en el desarrollo de los niños. Clarke afirma que muchos juegos y bromas que los padres hacen a los bebes los ayuda a comenzar a reconocer patrones, experimentar sus primeras carcajadas y, de esta manera, desarrollar sus capacidades cognitivas.
Algunas actividades hacen reír a bebes de sólo cuatro meses de vida. Son procesos simples de sorpresa-repetición que constituyen patrones claros y básicos. A medida que los niños crecen -dice Clarke-, estos mecanismos de humor infantil se vuelven más complejos y comienzan a incluir elementos espaciales y temporales, contribuyendo a que el niño comprenda el humor lingüístico.
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