sábado, 4 de febrero de 2012

MEXICO: Por temor a ataques, los candidatos usan ropa blindada


En lo que se refiere a vestimenta blindada, Miguel Caballero piensa en todo. Durante años, el empresario colombiano produjo camperas de cuero italianas capaces de detener cualquier bala, ya sea disparada por un subfusil Uzi o proveniente de un cartucho .44 magnum del estilo Harry el Sucio.
También diseñó con blindaje chaquetas, remeras con cuello polo, remeras de cuello redondo y las guayaberas o camisas tropicales que tanto usa el presidente de Venezuela Hugo Chávez y vestía el ex mandatario de Colombia Álvaro Uribe.
Pero hasta el Armani de los chalecos antibalas sintió que debía crear algo especial para enfrentar el desafío de seguridad que implican las elecciones de México en julio de este año.
En los próximos meses, unos 10.000 políticos saldrán todos los días a las calles a hacer campaña para obtener alguno de los más de 2.000 cargos que se disputarán desde alcalde municipal hasta presidente.
Pero esta vez lo harán con un telón de fondo altamente violento ligado a las drogas: la semana pasada la oficina del fiscal general informó que entre enero y septiembre del año pasado murieron 12.903 personas, 11% más que en el mismo período de 2010. En este marco de crueldad, se perdieron un total de 47.515 vidas desde la última vez que los mexicanos eligieron un presidente.
“Los mexicanos nunca antes creyeron que necesitaban protección”, comentó el empresario nacido en Bogotá. “Ahora se dan cuenta de que sí la necesitan,” continuó.
Para reducir al máximo los riesgos durante la campaña, Caballero y la compañía que lleva su nombre diseñaron un portafolio imitación cuero que se despliega en un escudo antibalas de 80 centímetros de ancho y la altura de una persona.
La idea, contó Javier di Carlo, gerente de marketing de Miguel Caballero, es que los guardaespaldas usen al menos dos, y como máximo cuatro, de esos portafolios para proteger a un político en varios flancos en caso de ataque.
“¿Recuerda la película Gladiador?, preguntó di Carlo. “Bueno, se basa en la formación de defensa romana,” dijo.
Caballero dice que al menos uno de los candidatos presidenciales de México compró “absolutamente toda” la línea, incluso varios de sus mantas-portafolio blindadas. Según él, los candidatos de todos los principales partidos políticos que piensan competir en las elecciones adquirieron uno o más de sus productos.
Y no sólo la compañía de Caballero se beneficia del clima de mayor tensión en México. Según la Asociación Mexicana de Blindaje de Automóviles, las ventas anuales se duplicaron, y más, en la última década a 1.500 por año.
No es de extrañar que ni el PRI, el partido de la oposición, ni el conservador partido del presidente Felipe Calderón, el PAN, hicieran comentarios sobre las medidas de seguridad que han tomado sus candidatos para protegerse de los tan bien organizados carteles de la droga.
Pero Manuel Camacho, ex ministro del Exterior y colaborador cercano de Andrés Manuel López Obrador, el candidato de izquierda en las elecciones, reconoce los peligros que crea la campaña. Propuso más debates televisados para reducir las apariciones públicas.
Los carteles, que reciben decenas de miles de millones de dólares por medio del tráfico de drogas, están cada vez mejor equipados. Las confiscaciones demuestran que están abandonando las armas comunes calibre .38 y se están inclinando por armamentos más poderosos, incluyendo rifles AK-47, rifles Barrett de calibre .50 (diseñados para uso contra equipamiento militar) y granadas propulsadas por cohetes.
“México nunca pasó por un clima electoral tan peligroso como éste. Los riesgos son muy claros,” aseguró Camacho.
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