domingo, 5 de febrero de 2012

Perfectas a golpe de Photoshop

Pocos dudarían de la delicada belleza de la actriz británica Rachel Weisz y, sin embargo, ni siquiera ella es perfecta. De hecho, su imagen en un anuncio de productos cosméticos estaba tan retocada, era tan irreal, que en Reino Unido han prohibido la publicación del 'spot'.
Rachel Weisz, en el spot de L'Oreal retirado Rachel Weisz, en el spot de L'Oreal retirado
No es la primera vez que en Reino Unido deciden retirar un anuncio porque su imagen no se ajusta a la realidad. En España aún no se ha optado por una medida similar, pero la inquietud existe. "Hay anuncios, en especial relacionados con el cuidado de la mujer, en los que, por ejemplo, las protagonistas no se corresponden con la edad y las características del producto. Es una especie de fraude", explica Dolors Comas, catedrática de Antropología y miembro del Consejo Audiovisual de Cataluña. Sin embargo, "es muy difícil intervenir para demostrar que no hay correspondencia entre lo que se anuncia y la eficacia del producto, pero es una tendencia creciente y es preocupante".
Lo cierto es que "a pesar de la lucha que ha habido durante años por una igualdad 'de facto', la publicidad sigue ahondando en una imagen de la mujer que justo lo que abona es mantener viejos conceptos, viejos tópicos", afirma Charo Izquierdo, directora de la revista femenina Yo Dona, publicada por Unidad Editorial. "Se busca una mujer más que guapa, perfecta", apostilla.
Imagen 'pre y post Photoshop' cedida por Britney Spears para la campaña escolar británica  Imagen 'pre y post Photoshop' cedida por Britney Spears para la campaña escolar británica
y, como la perfección, ese tipo de mujer no existe. Esto es precisamente lo que intenta prevenir la campaña que las autoridades británicas pusieron en marcha hace unos meses y que abarca desde la decisión de retirar un anuncio hasta la educación en las escuelas. ¿El objetivo? Hacer ver a los niños "cómo y por qué las imágenes idealizadas de la publicidad y los medios de comunicación se utilizan para construir un mensaje particular y hacer que la gente se sienta de forma determinada", para que "aprendan a mirar detalladamente las imágenes" y así alcancen una percepción "más realista de lo que es real y lo que no lo es".
Y no son los únicos, en Francia y en EEUU también se ha planteado aprobar leyes que obliguen a identificar si se ha usado la tecnología para retocar una imagen, un proyecto que al otro lado del Atlántico se ha bautizado con el revelador nombre de 'Self esteem Act', Ley de la autoestima.
En España, el sector ha optado por la autorregulación a través de la plataforma Autocontrol y no les consta ninguna queja de este tipo. El caso británico expone que "ha habido un retoque con el que se exageraba el rendimiento del producto, ahí está la clave", explica Carlos Rubio, director general de la Asociación Española de Agencias de Publicidad. En su opinión, esto es lo que la convierte en publicidad engañosa, algo muy distinto a que el consumidor objetivo no se sienta representado por el protagonista del anuncio, como cuando una veiteañera anuncia cremas antiarrugas, en cuyo caso sería, simplemente "mala publicidad".

 

En busca de la mujer inalcanzable

El uso rutinario de software para retocar imágenes, como Photoshop, ha exacerbado la idealización del cuerpo de la mujer. Lo que hasta hace poco se focalizaba en las modelos de delgadez extrema -pero real-, que puede favorecer la aparición de desórdenes alimenticios entre las jóvenes, amplía ahora su rango para generar cinturas imposibles, cutis de tersura inalcanzable y sonrisas de diseño. Es más, en ocasiones, como ha sucedido con alguna campaña de la conocida marca de lencería Victoria's Secret, a la modelo le pueden incluso 'desaparecer' las extremidades.
Campañas de Victoria's Secret: cintura de 'avispa' de Candice Swanepoel y el brazo inexistente de Marisa Miller. Campañas de Victoria's Secret: cintura de 'avispa' de Candice Swanepoel y el brazo inexistente de Marisa Miller.

"Hay dos corrientes, igualmente espúreas", define Izquierdo. La directora de Yo Dona distingue "por un lado, la imagen de la mujer perfecta, sin arrugas, sin celulitis, la mujer inalcanzable. Por otro, una mujer más madura que protagoniza ciertas campañas de publicidad dirigidas a consumidoras con poder adquisitivo de más edad, pero que también pasan por el Photoshop".

Más allá de la 'mujer objeto'

No sólo eso. También el estereotipo ha evolucionado, se ha adaptado a los tiempos. La típica 'mujer objeto' de hace una década se ha transformado en los medios en una 'superwoman', "una mujer que piensa por sí misma, que tiene ocupaciones, pero que no puede dejar de mostrarse bella", explica Comas.
Esto en lo relativo a la publicidad, porque si ampliamos la mirada al campo audiovisual en España, dice Comas, se aprecia una "berlusconización" de la imagen de la mujer, en especial en determinados 'realities' donde las protagonistas femeninas se "reducen a unos cuerpos impresionantes" al servicio del hombre. Para la antropóloga y miembro del Consejo Audiovisual de Cataluña, esta "resexualización" de la mujer deja traslucir cómo parte de la sociedad no ha asumido todavía los "grandes avances en los derechos de las mujeres desde los años 60. Existe la igualdad legal, pero la igualdad real aún no se ha alcanzado".
Desde el sector, sin embargo, son más optimistas. "Cada vez se es más sensible al tratamiento de la mujer en publicidad y se ha avanzado mucho para evitar los estereotipos, como lo relativo a las imágenes de sumisión ante la figura masculina o en la utilización del cuerpo de la mujer fuera de contexto", afirma Rubio, de la Asociación de Agencias de Publicidad.
elmundo.es