miércoles, 15 de febrero de 2012

AVIACION: EEUU: un país de 'zánganos'

Varios operarios reparan un avión sin piloto.| Reuters
Estados Unidos se está convirtiendo en un país de 'zánganos'. No significa eso que los estadounidenses no trabajen. Al contrario: sus horarios laborales están más cerca de los de Japón y Corea del Sur que los de Europa. Y sus salarios reales son muy inferiores.
De hecho, lo que se está llenando de 'zánganos' es el cielo de Estados Unidos. Zángano en inglés es 'drone', el término comúnmente utilizado para referirse a los aviones sin piloto, una industria que está experimentando un 'boom' tan grande que ahora va a obligar a cambiar la regulación de la aviación civil en EEUU.
El Congreso ha decidido que, para 2015, la Administración Federal de Aviación (FAA, según sus siglas en inglés) elabore protocolos para los 'drones' en el espacio aéreo de EEUU. En la actualidad, esos aparatos sólo pueden volar con un permiso especial, pero la expansión de la flota va a hacer inevitable relajar esa regulación. Según el diario 'Los Angeles Times', el 11-S las Fuerzas Armadas estadounidenses apenas tenían 50 aviones no tripulados. Ahora, cuentan ya con más de 7.500. Y estas armas se van a convertir en una de las columnas vertebrales de la defensa de EEUU.
Pero los aviones y helicópteros no tripulados cada día hacen más cosas que perseguir a líderes de Al Qaeda en Pakistán y Yemen. Cuando en octubre de 2002 el francotirador John Allen Muhammad aterrorizó la ciudad de Washington al asesinar a 11 personas en tres semanas la Policía usó, sin éxito, un avión sin piloto para tratar de localizarlo. Desde entonces, los 'zánganos' han sido empleados en misiones de lucha contra el narcotráfico y también en inmigración ilegal.
Estos aparatos también tienen un creciente uso civil. Al ser de pequeño tamaño y causar muy poco ruido, son utilizados para lanzar pesticidas, en operaciones de rescate y en investigaciones de diferente tipo. Sin embargo, por esas mismas razones pueden ser un problema para el tráfico aéreo. Son lo bastante pequeños como para pasar desapercibidos, y lo suficientemente grandes como para provocar una catástrofe. Estos 'zánganos' no son tan inofensivos como los originales, es decir, las abejas macho, que mueren tras fecundar a la reina.
Y ahora los estadounidenses están empezando a construir 'drones' como pasatiempo. La Asociación de Aficionados a los Aviones sin Piloto ya tiene 22.000 miembros, que se dedican a fabricar sus aviones y hacerlos volar. Algunos de ellos logran un virtuosismo notable, al haber llegado a diseñar robots del tamaño y forma de pájaros que vuelan teledirigidos. No es tan sorprendente como parece: el Pentágono ha desarrollado 'roboinsectos' voladores, ideales para espiar, e incluso ha llevado a cabo experimentos —aunque nadie sabe hasta dónde han llegado los progresos— insertando circuitos electrónicos en moscas a las que dirige en su vuelo.
El mayor ejemplo de esta fiebre por los aviones sin piloto es 'DIY Drones' ('Hágalo usted mismo 'zánganos'), una organización que tiene 22.000 miembros. Aunque el caso más espectacular de esta fiebre del avión sin piloto es el politólogo Francis Fukuyama, que ha explicado en la revista que él fundó, 'The American Interest', cómo construyó un helicóptero no tripulado con una cámara de televisión. Fukuyama, de hecho, ha colgado este vídeo en YouTube con el vuelo inaugural de su nave.
Algún internatuta no exento de sarcasmo afirma, en los comentarios de respuesta al video: "¡Ahora sí que ha llegado el final de la Historia!"
Todo un avance tecnológico, dado que, hace 10 años, Fukuyama sólo alardeaba en su web de sus habilidades como ebanista. No hay que olvidar que el autor del controvertido ensayo 'El Final de la Historia', gran defensor de la invasión de Irak, primero, y duro crítico de ella cuando las cosas empezaron a ir mal, empezó su carrera como analista del think tank Rand Corporation—famoso por sus lazos con el Pentágono—en Pakistán y Afganistán.
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