jueves, 23 de febrero de 2012

¿Ley seca en las películas?

Dita Von Tease tomando una bebida alcohólica. | El Mundo
Enumerar las películas y las serie televisivas en las que sus protagonistas consumen alcohol puede resultar interminable. Sin embargo, un grupo de investigadores estadounidenses acaba de sugerir que Hollywood debería optar por imponer las mismas restricciones a este tipo de bebidas como lo hizo en su día con el tabaco.
Un debate que se inicia, precisamente, cuando un grupo de expertos británicos, acaba de anunciar en la revista 'The Lancet' que 210.000 personas morirán en Reino Unido de forma prematura en los próximos 20 años por culpa del alcohol.
La nueva recomendación estadounidense se basa en una investigación, recogida en el último 'British Medical Journal' en la que han participado 6.522 adolescentes de 10 a 14 años a los que se les ha realizado un seguimiento de dos años. Al parecer, los jóvenes que ven una gran cantidad de películas en las que se ingiere alcohol son dos veces más propensos a iniciarse en su consumo en comparación con los que ven pocos filmes en los que aparezcan este tipo de bebidas.
"Su uso es muy prevalente y representa un factor importante de riesgo de comportamientos sexuales de riesgo, de lesiones y mortalidad por accidentes en la adolescencia y de abuso y dependencia en la edad adulta. Su ingesta o la aparición de marcas de bebidas aparece representado en el 80%-95% de las películas, y beber suele mostrarse como un comportamiento positivo", introducen los autores, dirigidos por James Sargent, de la Escuela Médica Dartmouth, en New Hampshire (EEUU).
Investigaciones previas con adolescentes de EEUU y Alemania, "han constatado una asociación entre observar la ingesta de bebidas alcohólicas en la gran pantalla y un inicio temprano en su uso. En el estudio alemán, el 80% de la exposición procedía de la distribución internacional de películas de Hollywood, por los que las decisiones tomadas por las productoras de EEUU al respecto podrían tener un impacto en todo el mundo", insisten los científicos. En su estudio, realizaron encuestas telefónicas a lo largo de dos años. A todos los participantes se les interrogó sobre su consumo de alcohol y los factores potencialmente influyentes como: visualización de películas, consumo paterno en el hogar, uso con los amigos, disponibilidad de alcohol en el domicilio, entre otros.

532 películas

Los jóvenes tuvieron que realizar una selección de 50 películas de las que habían visto entre las 100 consideradas de más éxito en EEUU en cada uno de los cinco años precedentes a la investigación, además de 32 que se encontraban entre las de más recaudación en el primer trimestre de 2003.
Un equipo de personal especializado se encargó de codificar las 532 películas y anotar el número de segundos en los que los protagonistas bebían alcohol o aparecían las marcas de las bebidas. Teniendo en cuenta las películas que los jóvenes habían visualizado, los datos demuestran que, por lo general, visualizaron en la gran pantalla 4,5 horas imágenes con alcohol, aunque este tiempo aumentó hasta 8 horas en un buen número de jóvenes.
"Cerca de uno de cada 10 tenía alguna propiedad (camiseta, gorra...) de la marca de una cerveza, vino... mientras uno de cada cuatro (23%) afirmó que sus padres bebían en casa, al menos una vez a la semana. Incluso un 29% confesó que el alcohol estaba disponible en su domicilio", detalla el ensayo.
Un dato preocupante es el que hace referencia a que en los dos años de estudio la proporción de jóvenes que se inició en la bebida pasó del 11% al 25%. También aumentó el número de los que consumían cinco o más copas de forma frecuente: del 4% al 13%.
Tras tener en cuenta los factores que podían influir en los resultados, el estudio sugiere que los que vieron más películas en los que sus protagonistas bebían tenían el doble de posibilidades de iniciarse en su consumo y poseían hasta un 63% más de probabilidades de empezar a beber en exceso que los que visualizaron menos filmes con este tipo de contenido.
Otros factores que también influyen en el inicio en el consumo fue que los padres "bebieran en casa, y la disponibilidad de alcohol en el hogar", reza el ensayo.
"Creemos que los resultados podrían indicar dos tipos de procesos. El inicio se produce porque el joven trata de ir contra las normas además de buscar sensaciones nuevas, por eso prueba el alcohol. Sin embargo, los padres pueden comunicar normas sobre el consumo y controlar su comportamiento, además de que las bebidas no estén disponibles en el hogar. La progresión en su uso depende de que cuánto se utilice el alcohol en el entorno, de si los compañeros hacen uso de él, etcétera", reconocen los investigadores.

Salud pública

"Aunque las tabacaleras tienen prohibido colocar sus cigarrillos en las películas de EEUU, no sucede lo mismo con el alcohol. La mitad de los filmes contiene al menos una marca de estas bebidas. En la medida en que la visualización de estos productos en la gran pantalla sirve para aumentar la prevalencia de la ingesta de alcohol, poner límites en las películas también podrían contribuir a reducir su consumo", concluyen los investigadores.
Defienden, también, que es importante recordar "las implicaciones para la salud global que tiene la representación de comportamientos de riesgo en las películas de Hollywood".
elmundo.es