miércoles, 27 de enero de 2010

Facebook: el cerebro no admite más de 150 amigos

Cualquiera puede acumular 1 millón de amigos en Facebook y sentirse Roberto Carlos. Sin embargo, en un estudio reciente realizado por la Universidad de Oxford, se descubrió que la capacidad real del cerebro sólo es capaz de gestionar un máximo de 150 personas.
La investigación llevada adelante por el profesor de Antropología Evolutiva Robin Dunbar determinó que cuando las relaciones humanas sobrepasan dicho número de contactos, se empieza a perder la cohesión y, por tanto, los vínculos tiende a deteriorarse.
Durante los años 90, este académico cobró cierto prestigio al llevar adelante varias indagaciones sobre grupos sociales de diversas índole, a los que analizó a lo largo del tiempo. La base de su teoría se la conoce como "el número Dunbar", en donde sostiene que la franja del cerebro que se utiliza para el pensamiento y el lenguaje limita la gestión de los círculos sociales a una determinada proporción de individuos, más allá del grado de cordialidad que es capaz de desarrollar cada uno.
El siguiente paso de este catedrático de Oxford fue transpolar estas observaciones a las redes sociales. Su intención era comprobar si el cerebro agrandó su potencial de administrar relaciones, lo que de algún modo se entendería como una evolución.
Las investigaciones preliminares, basándose en el tráfico de Facebook, sugieren que un individuo promedio, tiende a organizarse en grupos y en lo virtual, se rige por los mismos parámetros de la vida real. Es el propio Dunbar quien explica que "lo interesante es que uno puede tener 1.500 amigos, pero cuando se atiende el tráfico actual en los sitios, se observa que las personas mantienen el mismo círculo inicial de 150 personas que mantienen en el mundo real".
Estas relaciones están dentro de un sistema en donde cada persona sabe como cada amigo se vincula con los demás y puede pasar un año sin recibir noticias del núcleo más lejano.
También se observan diferencias en cuanto al género: las mujeres tiene más capacidad de manejar las relaciones sólo mediante la comunicación virtual, mientras que los varones necesitan una interacción más física.
clarin.com