domingo, 24 de enero de 2010

Nacen al año en el país cien chicos de mujeres con más de 50 años

Aunque la ciencia y la tecnología ayudan, milagros no hacen, y la biología sigue indicando que a partir de los 35 años la fertilidad en las mujeres cae de manera abrupta. Desde luego, eso no significa que sea imposible ser madre durante la quinta década o incluso la sexta (más de cincuenta). De hecho, en 2008, último año del que se disponen datos oficiales, en la Argentina hubo más de 100 mil nacimientos de madres de más de 35 (alrededor de una séptima parte del total). Pero lo sorprendente es que hubo 1.500 de más de 45 y unos 100 de más de 50 (las estadísticas no discriminan qué cantidad fueron “naturales” y cuántos “asistidos”, ver gráfico).
Sin embargo, la salud de madre y bebé corre más riesgos conforme avanza la edad de la mujer y van desde la posibilidad de hipertensión materna a un síndrome conocido como gestosis, que en casos extremos podría derivar en la muerte. Por el lado del bebé, éste tiene más chances de nacer con menor peso y se eleva notablemente hasta un caso de cada treinta la posibilidad de tener síndrome de Down. Claro que elevar los riesgos no implica que esto será así en todos los casos.
Razones. Biológicamente, óvulos y útero envejecen como el resto del cuerpo y no tienen las misma prestaciones que en la juventud, como ocurre con el resto de los órganos y la mayoría de los músculos. Además, según remarcó Ana Coll, responsable de Información Comunitaria de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (Sogiba), “está involucrada la situación de la salud de la mamá, ya que a medida que pasan los años ésta tiene más riesgos de ya haber adquirido diabetes o hipertensión”. Pero Coll aclaró que si se trata de alguien en condiciones de tener buenos cuidados y acceso a estudios confiables, no debería tener problemas.
En esa categoría seguramente está Madonna, quien esta semana dejó trascender que intentará buscar un nuevo embarazo con su joven novio brasileño. Si aún no lo está, el bebé nacerá después de que en agosto cumpla los 52 años. La reina del pop ya tiene dos hijos biológicos (de 13 y 9 años) y dos adoptados (de 4 y 3 años).
Si bien no es imposible lograr un embarazo de manera natural a esa edad, lo más probable es que deba recurrir a la “ovodonación” mediante la cual se fertiliza el óvulo de una donante con espermatozoides del hombre de la pareja y luego se implanta el embrión en el útero de quien aspira a la maternidad. Salvo que Madonna haya tomado la precaución de haber congelado sus propios óvulos.
Datos. Los especialistas ven cada vez más mujeres que retrasan el momento de dejar descendencia, algo que según las estadísticas está directamente relacionado con el nivel educativo y socioeconómico alcanzado. “Las concepciones son cada vez más en edades cercanas al final de la edad reproductiva, o incluso más allá”, dijo Ester Polak, directora del Instituto CER. Lo cierto es que los cambios sociales –la llamada “liberación femenina”– en apariencia ya modificaron incluso la biología. “Así como se corrió la expectativa de vida y una mujer de 35 ya no se considera añosa, del mismo modo ha sucedido con el corrimiento de la edad de la última menstruación”, señaló la experta. Y agregó: “Pero en general la fertilidad declina a partir de los 35 años”, puntualizó.
Edgardo Daich, de Sogiba, consideró improbable que alguien de más de cincuenta pueda tener ovulaciones propias, “pero la medicina siempre contempla excepciones”, dijo; en tanto, Polak afirmó que vio muchos casos así a lo largo de su carrera. Habrá que ver en qué categoría queda Madonna.
Las pioneras y la polémica
Al menos un par de argentinas famosas fueron precursoras en cuanto a tener descendencia alrededor de los cincuenta años. La hija de Mirta Legrand, Marcela Tinayre, tuvo a su hijo número tres a los 52, y la empresaria Marta Harff, a los 49. Pero, a nivel internacional, otros nombres generaron más polémica.
Adriana Iliescu, una profesora rumana que decidió tener un hijo recurriendo a técnicas de fertilización a los 67 años, en 2005, es uno de esos ejemplos. El debate en torno a su caso fue profundo en su momento y realmente son impactantes las fotos que Iliescu se sacó con su pequeña hija de tres años paseando por las calles de Bucarest: parece una abuelita paseando con una niña. Más polémico aún fue el caso de María del Carmen Bousada, una norteamericana que dio a luz mellizos a los 66 y murió de cáncer cuando sus hijos tenían 3 años. Ella sabía que tenía un tumor antes de concebir en 2006 y siguió adelante sin preocuparle demasiado que dejaría dos pequeños huérfanos. Por eso, la regla general de los médicos argentinos es no dar este tipo de tratamiento a mujeres de mucho más de cincuenta años, pero el debate continúa.

diarioperfil.com