martes, 19 de enero de 2010

Echarlos de casa a los 18, por ley

El ministro italiano de Administración Pública, Renato Brunetta, propuso una ley que obligaría a los hijos adultos a independizarse.
Siete de cada 10 italianos entre 18-39 años todavía viven con sus padres.
El funcionario se pronunció tras un fallo judicial que obligó a un padre de 60 años, llamado Giancarlo Casagrande, a seguir pagándole la manutención a su hija, de 32 años, aunque ella terminó sus estudios universitarios 8 años atrás.
La edad promedio de la emancipación de los hijos en Italia es una de las más elevadas en Europa.
Esta no es la primera campaña de Brunetta, quien actúa como si estuviera en una cruzada solitaria para sacudir a Italia.
De partida ya le declaró la guerra a los fanulloni, o gandules, que abusan de la seguridad de sus empleos estatales para tomarse prolongados almuerzos y otras ventajas de la administración pública.
Ahora ha empezado a golpear en contra de los jóvenes adultos que se niegan a abandonar el hogar de sus padres.
Si es necesario por ley
Tendrían que echarlos a los 18, sostiene Brunetta, y si es necesario hacerlo por ley.
La idea de Brunetta ha sido descartada por todos lados como una medida excesiva.
Sin embargo el funcionario apuntó hacia la creciente tendencia en Italia de que los hijos adultos sigan en casa.
Una encuesta llevada a cabo el mes pasado por la oficina nacional de estadísticas constató que más de siete de cada 10 personas entre 18 y 39 años de edad todavía viven con sus padres.
La recesión económica y la dificultad de conseguir un trabajo estable a tiempo completo le ha dificultado más que nunca a los jóvenes italianos la búsqueda de su propio espacio.
Y pese a su gran entusiasmo, Brunetta no se puede dar el lujo de ser demasiado severo con los denominados bamboccioni, o “bebés crecidos”.
En su tiempo también lo fue y ha reconocido que antes de marcharse de casa a los 30 años ni siquiera sabía como hacer su cama.

bbc.co.uk