domingo, 31 de enero de 2010

Expertos ingleses y franceses, en "guerra" por el punto G

Hay un puñado de temas, entre ellos, el cricket y el arte de tomar cerveza, en los que los franceses les conceden cierta autoridad a los ingleses. Pero el sexo no es uno de ellos. Ayer, apenas tres semanas después de que científicos del King's College de Londres declararan que el punto G quizá sea un mito, un grupo de ginecólogos se reunió en París para lanzar un contraataque a un enfoque de la sexualidad femenina que consideran "totalitario".
Los científicos franceses insistieron en que la famosa zona erógena sí existe en muchas mujeres: alrededor del 60 por ciento, según Sylvain Mimoun, organizador de la conferencia. Pero, señalaron, la investigación había sido víctima de una tendencia anglosajona de reducir los misterios de la sexualidad a absolutos. Este intento de fijar parámetros claros para algo variable y ambiguo es característico de las actitudes científicas británicas frente al sexo, agregaron.
"El estudio inglés muestra una falta de respeto por lo que dicen las mujeres", dijo Pierre Foldes, destacado cirujano francés.
"Las conclusiones fueron erróneas, basadas sólo en datos genéticas, y es claro que en la sexualidad femenina hay variabilidad. No puede ser reducida a 'sí' o 'no', 'on' y 'off'".
El estudio británico -el más amplio sobre el punto G- abarcó a 1.800 mellizas, a quienes se les preguntó si creían que lo tenían. Este mes, los investigadores llegaron a la conclusión de que no había pruebas que indicaran su existencia. Foldes, pionero en una técnica de renombre mundial para restaurar el clítoris en mujeres circuncidadas, dijo que las preguntas del estudio inglés partieron de la premisa falsa de que todos los puntos G son iguales. De hecho, afirma, esta zona de gran sensibilidad tiene escasa similitud con el famoso botón mágico que garantiza placer inmediato.
Mimoun agregó: "Si la mujer nunca se lo ha tocado y nadie se lo ha tocado, para ella no existirá.
TRADUCCION: Elisa Carnelli
clarin.com