lunes, 18 de enero de 2010

El helado de dulce de leche, el más pedido por los argentinos

Parece una fija: el helado preferido de los argentinos es el dulce de leche. Muchas dudas no caben, pero ahora lo confirma una encuesta.
"Los heladeros tradicionales intuíamos que los argentinos son muy conservadores a la hora de consumir helados. Ahora lo confirmamos con estadísticas". La frase pertenece al director de Los Amores, una heladería argentina que tiene 90 locales repartidos en seis provincias, además de la Capital, y que realizó un estudio donde se concluyó que el sabor más elegido es, lejos, el dulce de leche, con un 18,46% de las ventas. Le sigue la frutilla con un 5,9%, y luego el chocolate, el granizado y el limón.
Otros dueños de heladerías concuerdan. Norberto Romero, de Rigolatto, asegura que los argentinos consumen mucho helado: "Soy heladero desde 1978 y en ese momento no había tanta variedad para elegir. Y ahora, pese a la gran oferta, inclusive la gourmet (ver Gustos raros...), siempre el cliente que lleva un vasito pide que se le incluya una bocha de dulce de leche o de chocolate".
Gabriel Romero, de Avanti, cuenta que en su negocio, seis de cada 10 clientes eligen el dulce de leche. Y agrega que otras variedades muy solicitadas son frutilla, vainilla y chocolate. Su sobrina, Cecilia Romero, cree que el dulce de leche se consume mucho "porque se trata de un sabor muy argentino".
El gusto que lidera las ventas, se prepara de distintas maneras. Se vende solo o el del tipo dulce de leche granizado, con nuez, estilo brownie o bombón.
En la sucursal de Palermo Hollywood que tiene la Heladería Modena, el dulce de leche arrasa en ventas, y su dueño, Claudio Díaz, tiene una teoría: "Las personas desde chicas en sus casas comienzan a ver el dulce de leche todos los días en la heladera y van creciendo en compañía de ese sabor, por lo que cuando una mamá le pregunta a su hijo qué quiere, el nene viene con la idea del dulce de leche".
En las distintas ciudades del país y con las altas temperaturas que reinan, el helado es un salvavidas al que acuden los argentinos para refrescarse y hacerle el aguante al calor. Habrá que ver si en este verano 2010, el dulce de leche sigue aumentando su diferencia contra sus competidores o si la frutilla y el chocolate se acercan y le disputan el podio.


Curiosidades bajo cero
Parece que los árabes, egipcios y persas fueron los primeros en probar el helado, con sabor a dátil. Tiempo después, Marco Polo lo habría llevado a Europa. Y con sus viajes, también el tip de agregar hielo picado a los jugos de frutas. Otro antecedente es el que cuenta que en China se descubrió en el siglo XIII cuando a un emperador se le cayó jugo de papaya en la nieve.

Más tarde, en Florencia, Bernardo Buontalenti creó un helado con crema, fruta, dulces, huevo y nieve. En 1660 se inventó una máquina para mezclar frutas, azúcar y hielo. Dicen que Voltaire, Rousseau y Napoleón Bonaparte eran fanáticos consumidores de helado. Pero estas personalidades no fueron los únicos adictos. Según registros aportados por un comerciante de Nueva York, George Washington habría gastado cerca de 200 dólares en helado durante el verano de 1790. Otro dato llamativo es el que habla del peso del helado más grande del mundo. Fue fabricado en Edmonton, Canadá, en 1988, y la balanza marcaba 24 toneladas.
Gustos raros para paladares bien gourmet
Desde hace tiempo el helado dejó de ser un postre estacionario para convertirse en una tentación apta para todo el año. La modalidad gourmet colaboró para que esta tendencia se afiance en el paladar de los consumidores. En las cadenas especializadas, se lucen los sabores exóticos. En Persicco, por ejemplo, se ofrece una variedad llamada Trifutti, elaborado a base de soja líquida y jugo de frutas. La buena salud no queda de lado, ya que también se contemplan los sabores para personas celíacas, es decir con materia prima sin gluten. Otra cadena líder, Freddo, se inclina por el maracuyá para brindar selectas combinaciones. Se lo puede tomar con naranja, en mousse, o en su su versión cheesecake. Otras mixturas son mousse de arándanos y mascarpone. En Munchi's las cremas compiten con los helados a base de los postres más tradicionales. Hay helado de tiramisú, de torta brownie y de lemon pie. Mientras que en Volta predominan los de café, como el italiano o el cappuccino caramel. Por último, los helados salados también llegan a algunas mesas. Algunos experimentados chefs ya elaboran el de zanahoria, queso de cabra o anchoas. Sugieren servirlos con ensalada verde.

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