jueves, 21 de enero de 2010

Hay más trastornos alimentarios que la bulimia y la anorexia

Abby Ellin
The New York Times
NUEVA YORK.- Ednos, sigla que en inglés significa "trastorno alimentario no específico", abarca, según la actual edición del Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales (DSM-IV), todo tipo de problemas alimentarios que no sean anorexia o bulimia. Y aunque su nombre es menos familiar, es diagnosticado con más frecuencia que los otros dos trastornos: afecta al 4% de las mujeres norteamericanas.
Algunos de los desórdenes alimentarios incluidos dentro de este grupo son los atracones, el síndrome del comedor nocturno, masticar y escupir, las purgas o incluso el comedor selectivo, entre muchos otros.
Pero el diagnóstico de Ednos desconcierta a muchos médicos, que lo consideran ambiguo, vago y poco manejable. Es por eso que la Asociación Americana de Psiquiatría está revisando la definición de estos trastornos para la próxima edición de su manual diagnóstico, el DSM-V, que será publicada en 2013.
"El consenso es que Ednos es demasiado amplio, lo que significa que es utilizado con más frecuencia de lo deseable, como una etiqueta que no aporta mucha información específica", dijo el doctor B. Timothy Walsh, profesor de psiquiatría de la Universidad de Columbia, que dirige el grupo de trabajo sobre desórdenes alimentarios para la próxima edición del manual DSM.
El doctor Walsh dijo que el panel está "considerando las formas de reducir la frecuencia con la que esta amplia categoría es utilizada".
Por ahora, sin embargo, Ednos sigue siendo el desorden alimentario más frecuente de los Estados Unidos. En septiembre de 2009, un estudio publicado en The International Journal of Eating Desorders halló que Ednos era frecuentemente un paso intermedio entre un desorden alimentario y su recuperación o, menos frecuentemente, entre la recuperación y un desorden alimentario en toda su expresión.
Aunque viajar con una balanza en la mochila no es uno de los criterios, la preocupación por el peso y por la comida sí lo es. Como también hacer dieta severa en forma crónica, comer de más en forma frecuente, el síndrome del comedor nocturno, las purgas y posiblemente hacer ejercicio en forma compulsiva.
Aunque eso suene un poco vago -es difícil encontrar una mujer que no esté preocupada por su peso-, los psicólogos hacen una distinción: "El comer debe estar alterado de alguna forma, del mismo modo que los comportamientos relacionados con el comer", dijo Ruth H. Stiegel-Moore, una profesora de psicología de la Universidad Estatal de Montana, Estados Unidos. "También tienen que conducir a alguna forma de impedimento. Por ejemplo, hay mujeres que no van a fiestas porque les preocupa lo que comerán."
"Si usted se restringe demasiado al punto de que eso afecta su trabajo en forma negativa, usted entonces reúne los criterios de Ednos."
Una de las razones por las cuales el panel quiere cambiar las guías diagnósticas es para ayudar a los pacientes con problemas alimentarios a reconocerlos cuando no presentan ninguno de los síntomas tradicionales.
Quienes padecen algún trastorno englobado en Ednos presentan los mismos problemas médicos que afectan a quienes tienen bulimia o anorexia, como osteoporosis, infarto de miocardio, desbalances hormonales e incluso la muerte. Es más, un estudio publicado en la revista The American Journal of Psychiatry halló que la tasa de mortalidad asociada a Ednos es más alta que la de la bulimia y la anorexia.
Desórdenes
Síndrome de comedor nocturno. Lo padecen las personas que se levantan a la noche para comer en forma compulsiva.
Masticar y escupir. Quienes padecen este trastorno mastican grandes cantidades de comida, pero no la tragan, la escupen inmediatamente.
Síndrome de comedor selectivo . Afecta a personas cuya dieta sólo se limita a una lista de 5 o 10 alimentos.
Trastorno por atracón . Es cuando la persona come grandes cantidades de comida, pero sin las conductas compensatorias que caracterizan la bulimia (vomitar, uso de laxantes, etcétera).

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