jueves, 18 de diciembre de 2008

Que me entierren con el celular


Parece que cada vez un mayor número de personas pide ser enterrada en compañía de sus teléfonos móviles. Aunque no hay estadísticas fiables, empieza a ser algo fuera de lo extraordinario en ciertos países de influencia anglosajona, entre ellos EE.UU.
"He escuchado casos de gente que pide que le entierren con el iPod o incluso con el manos libres Bluetooth en la oreja", comenta Ed Defort, editor de la revista American Funeral Director.
Hay varias explicaciones para el comportamiento. Desde el deseo de familiares o amigos de dejar en el ataúd recuerdos y objetos personales —una costumbre común a lo largo de la historia de a humanidad, pero que hasta ahora no tenía componente tecnológico-, hasta la necesidad de expresar el deseo de mantenerse comunicado con aquellos que han fallecido.
MSNBC cita el caso de abogado John Jacobs de Nueva York. Su viuda no sólo pidió enterrarlo con el teléfono cargado con batería completa, sino que ha mantenido el contrato con la operadora para poder llamar periódicamente y "hablar" con el fallecido —ahora que la batería se ha agotado, las llamadas saltan directamente al buzón de voz-.