lunes, 15 de diciembre de 2008

SUENAN LOS SILBATOS ANTICHORROS - TAMBIÉN SE USA EN MÉXICO, CHILE Y PANAMÁ


Los vecinos del barrio porteño de Balvanera encontraron una manera original para combatir el delito. Nada de armas, rejas electrificadas, vigilantes privados, alarmas, cámaras de seguridad y rottweilers hambrientos.
El método es más simple y menos costoso: usan silbatos para ahuyentar a los ladrones. “Cuando vemos un arrebato o un forcejeo, empezamos a pitar. Nos dio resultados porque ahora hay menos robos”, dijo Leonardo Dattoli, uno de los 50 vecinos que portan el pito antirrobo.
Cansados de los atracos, los integrantes de la asociación vecinal Balvanera al Sudoeste, que cubre la zona conocida como Congreso, Abasto y Once, comenzaron a usar el silbato hace cinco meses. Hasta ahora, según los vecinos, evitaron diez arrebatos. “Hace poco, escuchamos que una mujer empezó a gritar. Vimos que tironeaba de su cartera con un ladrón. Varios vecinos hicimos sonar el silbato, se armó un revuelo bárbaro. El delincuente quedó rodeado y no tuvo más remedio que escapar. La policía lo detuvo a las pocas cuadras”, contó Viviana Sosa, quien vive en el barrio. Malena, una vecina víctima de un arrebato, fue la impulsora del método casero. También le tocó evitar un robo: un estudiante de la Facultad de Psicología fue sorprendido por un arrebatador. La mujer no paró de pitar. “Vivo en un octavo piso, pero los silbatazos me hicieron salir a las apuradas. Cuando bajé, los vecinos rodeaban al punga. El pobre tipo salió corriendo”, contó Luis, otro de los vecinos.
Aníbal Deves fue asaltado cinco veces en lo que va del año. “El robo de celulares y carteras está a la orden del día. Entendemos el dolor de los familiares, pero desde que la calle Mitre está cortada por la tragedia de Cromañón hay más robos. No sabemos las causas, pero es una realidad”, dijo el vecino.
La idea del silbato fue aplicada como alerta vecinal en ciudades de México, Panamá y Chile. Para evitar la confusión o el mal uso del silbato, los vecinos repartieron en el barrio un volante con instrucciones.
Hay seis recomendaciones que siguen al pie de la letra:
1) Si observa un hecho delictivo en la calle o en una casa haga sonar el silbato.
2) Si ve un atraco o hecho de vandalismo haga sonar el silbato.
3) Si es atacado en la calle, no use el silbato, al menos que usted considere que su vida no está amenazado por dicha acción.
4) No use indiscriminadamente el silbato por algo que no se pueda remediar.
5) Tenga en cuenta que avisamos a la comisaría respectiva sobre el uso del silbato.
6) Observe si se encuentra acompañado antes de tomar una decisión que pueda perjudicarlo.
Los vecinos también usan el silbato como llavero. Algunos lo llevan en el bolsillo y otros lo traban en el cinturón. “El delito recrudeció, pero no estamos a favor de la mano dura y de las armas. Es más útil iluminar todas las cuadras y mandarnos mensajes de texto entre los vecinos cuando vemos algo raro. Fomentamos la prevención en el marco de las redes vecinales. Nos reunimos con comisarios, con fiscales contravencionales y con miembros de la Defensoría del Pueblo”, dijo Dattoli. Los vecinos se reúnen todos los martes en un teatro de la calle Hipólito Yrigoyen 3133. El uso del silbato no es la única propuesta ingeniosa.
Una comerciante que fue asaltada 20 veces puso un cartel en su negocio dirigido a los delincuentes: “Señor ladrón, en esto tengo más experiencia que usted, no se asuste ni se ponga nervioso, va a salir todo bien. Si trajo un arma, póngale un seguro. Trate de venir cuando no haya clientes porque se pueden impresionar. No opondré resistencia y le daré todo el dinero. Cuando termine, salga caminando tranquilo: no corra ni mire para atrás”.