jueves, 25 de diciembre de 2008

"La tensión de la vida urbana es lo que hace interesante la vida"


David Harvey es un hombre al que nada parece hacerle perder la calma. Llega demorado a la entrevista porque ha desaparecido dinero suyo en el hotel donde se hospeda. Es geógrafo, es marxista, está casado con una mujer de Miramar, donde pasará las fiestas, y en su anterior visita también fue víctima de un robo. Y sin embargo, resalta una y otra vez su gusto por esta ciudad. "Es vigorosa, la gente camina por la calle. No es totalmente segura, pero por otro lado es lo bastante como para que la mayoría de la gente pueda sentir que la ciudad le pertenece, al menos en parte".
Harvey llegó esta semana y dictó una conferencia sobre "La crisis capitalista y la decadencia del imperialismo norteamericano", organizada por el Instituto del Pensamiento Socialista "Karl Marx". Este sociólogo urbano e historiador social es un especialista en la obra El Capital de Marx, también en el análisis del papel de las ciudades como instrumentos clave en el desarrollo, evolución y asentamiento del capitalismo.
Antes de partir a dictar su conferencia hablaba de la segregación que Buenos Aires presenta: "En las afueras de la ciudad hay barrios muy ricos y también zonas muy desposeídas. La diferencia entre los que tienen y los que no, está creciendo en los últimos treinta años. Y eso genera muchas presiones en la ciudad que deben ser abordadas política y económicamente".
Pero no es algo exclusivo de las ciudades argentinas. También han sido partidas al medio San Pablo, Santiago de Chile, Caracas, Ciudad de México, Los Angeles, entre otras: "Los ricos ahuyentan a los pobres, no siempre por la criminalidad; se aíslan cada vez más en comunidades cerradas y controladas. Se mueven de un lugar a otro en auto y no pueden experimentar lo que es realmente la vida de la ciudad. Y me parece que las ciudades de América latina son difíciles justamente por estar tan segregadas".
Hay situaciones bastante nuevas que han obligado a los analistas de las ciudades a repensar algunos conceptos en especial cuando viven, o sobreviven, en situaciones excepcionales. Esto ocurre en un lugar lejano como Bagdad, que la invasión norteamericana acercó tanto a través de la televisión. "Bagdad es una ciudad complicada. Cuando EE.UU. la invadió pensaba que de alguna manera entraría y que la oposición no estaría en las ciudades. Los estadounidenses no están acostumbrados a pelear una guerra urbana. Bagdad pasó a ser un lugar muy peligroso. Esto dice algo sobre la guerra del futuro. EE.UU. está aprendiendo a librar una guerra callejera en ciudades".
Otro escenario que aporta nuevas formas de análisis son aquellas metrópolis separadas por una línea fronteriza y que hoy están dividadas por muros. Eso ocurre en las ciudades a un lado y otro de las frontera de EE.UU. y México y también en las que están separadas por el límite entre Israel y Palestina. "Es muy extraño que los países estén construyendo muros cuando el tránsito está volviéndose tan increíblemente fluido. Los muros nunca dan resultado. El que separa México de EE.UU. no funciona. La gente cruza, encuentra distintas formas de hacerlo. Creo que, en realidad, es sólo un show; de alguna manera el gobierno parece estar haciendo algo cuando en realidad, físicamente no está allí.
¿Existe la ciudad ideal?
No. Pero se trabaja para hacer una ciudad mejor. Es más, si se tuviera una ciudad ideal mi temor es que sería muy aburrida. Precisamente la tensión de la vida urbana es la que hace muy interesante la vida. Por eso no me gustan esas imágenes utópicas de una ciudad completa y maravillosamente ordenada. Es aburrido. Las ciudades siempre tienen que ver con la tensión y la diferencia. Siempre tienen que ver con el cambio y nunca son estáticas. La ciudad óptima es donde la tensión sea tal que permita hacer algo, pero que no sea tanta como para no poder hacer nada. Y una ciudad totalmente segregada, donde los ricos están de un lado, con sus custodios, y los pobres por otro, no es una ciudad en absoluto.
Harvey Básico
Kent (Inglaterra) 1935, geógrafo, sociólogo. Es un renombrado teórico marxista que ha escrito textos ya clásicos como "Urbanismo y desigualdad social"; "Los límites del capital"; "La condición de la posmodernidad"; "Breve historia del neoliberalismo"; "Espacios de esperanza", entre otros. Fue profesor en Oxford, Johns Hopkins y, en la actualidad, en la City University de Nueva York.