jueves, 18 de diciembre de 2008

UNA DE CADA DOS MUJERES ELIGE LA WEB ANTES QUE EL SEXO


Para la mayoría de la gente, internet se convirtió en un servicio tan imprescindible como el agua y la electricidad, y en algunos casos una adicción. Síndrome de abstinencia es lo que se siente cada vez que uno se aleja de una computadora o cuando la conexión se corta caprichosamente. Una encuesta realizada por Intel –la mayor fábrica de microprocesadores del mundo– lo demuestra con resultados sorprendentes: una de cada dos mujeres internautas estadounidenses preferiría no tener sexo o quedarse sin televisión durante dos semanas antes que perder su acceso a internet por el mismo tiempo.
Realizada por la consultora Harris Interactive de manera online dentro de los Estados Unidos entre el 18 y el 20 de noviembre, la investigación –“Internet Reliance in Today’s Economy” (“Dependencia de internet en la economía de hoy”)– registró la opinión de 2.119 personas mayores de 18 años. El 95% respondió algo obvio: el acceso a internet ocupa un lugar importante en su vida.
Pero hay más números: un 65% siente que no puede vivir sin acceso a internet y que por eso acumulan gadgets como notebooks, pads y teléfonos con conexión WiFi para chequear mails, navegar y chatear al paso.
Lo interesante, sin embargo, fue la respuesta que dieron los encuestados ante la pregunta “¿elegiría internet frente al sexo?”: un 46% de las mujeres y un 30% de los hombres de entre 18 y 34 años dijeron que prefieren abstenerse de tener relaciones sexuales por dos semanas antes que permanecer sin acceso a internet por el mismo período. El porcentaje trepó al 52% en el caso de las mujeres de entre 35 y 44 años, y al 39% en el caso de los hombres de la misma franja etaria.La red incluso desbancó a la televisión: un 61% de las mujeres adultas escogerían dejar de ver tele por 15 días antes que perder el acceso a internet por sólo una semana.
Los hombres opinan lo mismo: un 58% decidiría apretar el botón de off en el control remoto antes que abstenerse de entrar en Gmail, YouTube o Facebook. Es que saben, en definitiva, que desde hace tiempo se pueden ver películas y series en la red, ya sea online o descargándolas.Y más. Internet barre con aquellas actividades hasta ahora consideradas básicas para el público de una clase media más o menos acomodada.
Cuando se los motivó a calificar ciertas actividades en una escala de 1 (completamente superfluo) a 5 (no se puede vivir sin ello), el acceso a la red obtuvo el primer lugar, por encima de la televisión por cable (elegida sólo por el 39%), salir a cenar (20%), comprar ropa (18%) e ir al gimnasio (10%).
Para nueve de cada diez adultos estadounidenses (un 91%) la vida es mejor gracias a internet. Tanto en lo afectivo (un 78% advierte que aumentó su capacidad de permanecer en contacto con sus amigos y familiares) como –y sobre todo– en lo económico: un 47% manifestó que son capaces de gestionar sus finanzas mejor gracias a internet por medio de actividades tales como banco online y pago de facturas; un 84% ahorró plata comparando precios online y encontrando las mejores ofertas antes de inclinarse por un producto o servicio; un 64% ahorró dinero comprando online y un 65% se vio beneficiado con cupones, descuentos o promociones especiales de internet.
Como en todo sondeo, tanto porcentaje marea. Aun así, esta lluvia de porcentajes ratifica una hipótesis sobre la cual pocos internautas reflexionan: además de cambiar las formas de leer y escribir, la red de redes alteró para siempre la manera de pensar y de elegir prioridades.