domingo, 14 de diciembre de 2008

Signo de 'argentinidad': Los contreras


Alguna vez fue Sugus o Mu Mu, Billiken o Anteojito ; antes –y ahora– unitarios o federales. Desde aquella primera antinomia que trae desde la historia a Moreno vs Saavedra, pasando porla civilización o barbarie, River/ Boca, campo/ciudad, peronista/ antiperonista (o el superlativo, gorila), hasta la más reciente quenos dio la casuística deportiva, Nalbandian/ Del Potro, los argentinos acumulamos una interesante lista de opuestos (a veces, no tanto) que dividen las aguas cotidianas. El deporte nacional de la "opinología aplicada" hace que siempre nos posicionemos en alguna vereda. Aun cuando no se esté totalmente convencido de pararse aquí o allá. Poco importa.

En la Argentina, el país del "versus" –y acaso el único lugar del planeta donde se es de Los Beatles o de los Rolling, nunca de ambos–, urge tomar partido por lo que sea: Ford o Chevrolet, perros o gatos, Soda Stereo o Los Redondos, y siguen las firmas. No en vano el chiste afirma que donde hay dos argentinos ya hay una interna declarada. Lo mismo da que se trate de fútbol, política, marcas de cerveza, mujeres: todo puede derivar en una división tajante. Y, en algunos casos, irreversible.

¿Será privativo de la argentinidad componer una visión del mundo en base a opuestos irrenunciables?¿Cuáles serán los balanceos de estas dualidades?

Según una encuesta realizada por D'AlessioIrol para Viva , podríamos trazar un perfil del argentino medio puesto aelegir entre opuestos: le da lo mismo un "chori" que un "paty" (se empardan sin ventajas), simpatiza apenas más por Boca que por River, acuerdan en ensalzar a las morochas y pulposas antes que a las flacas y rubias.

Aunque entre los 432 entrevistados también hubo lugar para mentiritas piadosas –aseguraron, las mujeres en mayor proporción que los hombres, aceptar el paso del tiempo sin cirugías– la encuesta sirvió para dirimir cuestionesvitales como, por ejemplo, quién merece el cetro de las divas. Susana –que le gana a Mirtha por 69% a 31%– saca una diferencia importante entre los sub 34, aunque la Legrand tiene más fans entre los veteranos que la recuerdan de la época de oro del cine nacional.

Fue Immanuel Kant, en su célebre Crítica de la razón pura , el primero que aplicó al lenguaje filosófico la palabra antinomia. Según Kant, antinomia significa que respecto de una misma cuestión se dan dos proposiciones opuestas que pueden demostrarse con fundamentos válidos tanto una como la otra. Es decir que cada opuesto tiene sus razones para justificar sus prevalencias sobre el otro, y viceversa.

El sociólogo Fortunato Mallimaci define a las antinomias como visiones del mundo. Para eso, dice, hay que preguntarse cuáles son las categorías que una sociedad crea para entenderla, componerla y analizarla. Y quiénes producen esas categorías. "En cada momento histórico quien tiene el poder crea estas categorías porque el que domina busca nominar, crear palabras con las cuales se aproxime a aquello que quiere. La construcción se da primero en visiones simbólicas, después son sociales y por último, estatales", define. Pero además, esos pares binarios son atravesados porintereses económicos, simbólicos, religiosos y mediáticos que buscan imponerse. "Las antinomias muchas veces son peligrosas en cuanto se absolutizan y demonizan: Dios y el Demonio, el Bien y el Mal, el cielo y la tierra. El mundo católico cristiano creó una enorme cantidad de categorías binarias a lo largo de los siglos que aún subsisten."

Para el sociólogo, la importancia de comprender estos mecanismos está en que esas mismas antinomias son usadas por el poder para clasificar y luego deslegitimar o suprimir de un sistema. Pone como ejemplo a la antinomia que atravesó el último medio siglo de historia nacional: peronismo/ antiperonismo.

En El país de las antinomias , Pablo Mendelevich afirma que JuanManuel de Rosas fue "el primer gran divisor de aguas" y quien inventó "entre nosotros la lógica amigo/enemigo como base de una acción política destinada a politizar". Origen o emblema de la gran antinomia de nunca acabar: unitarios/federales. Lo cierto es que las dicotomías llegan al paroxismo con esa costumbre tan argentina de politizar todo terreno posible. Así, se suele relacionar al hincha de Boca y al fana de Ford con el peronismo, acaso por su tinte popular. "Y si sos gallina, sos de Chevrolet", dicen del otro lado de la vereda. ¿Es tan así?



UN AMIGO DE FIERRO

Ernesto Cuordileone, 55 años, lo describe como amor a primera vista: "Me la encontré de casualidad, buscando otros autos por el barrio. La vi paradita ahí. Fue como que me estaba esperando". Buscaba un autito para su hija, pero terminó comprándose la Chevy para él. La pasión de Ernesto por Chevrolet no tiene peros. Y si se le pregunta por qué una Chevy y no un Falcon, dirá: "Porque uno es un auto y es lindo, el Chevy. El otro, el Falcon, es un cajón cuadrado".

En la otra vereda se planta Oscar Mota, 44 años, fana del Ovalo y dueño de cuatro Falcon: "Hincha de Ford no se hace, se nace –jura–. Lo elijo por la honestidad. Es un amigo de fierro, te da seguridad. Brinda sensaciones que otro auto no te da. Y el sonido de losseis cilindros es una sinfonía para mis oídos", define en tono de spot publicitario.

"Entre tierreros hay diferencia de clases. Al del Falcon siempre lo vas a ver sobrio, escuchando folclore o tango. Mirás a los de la otra marca, y los ves tapizados de tigre, vidrios negros y cumbia".

Ahora bien, ¿tal maniqueísmo ramplón es privativo de ciertas personalidades?

Según Silvina Dulitzky, psicoanalista, "en principio, esa 'tendencia del argentino' habría que pensarla como un efecto de masa y no de la psicopatología individual.

Esta forma de adhesión y cohesión grupal tiene en su estructura el mecanismo identificatorio de las masas. Es un mecanismo dador de identidad". Esto es: "De manera indirecta, las antinomias favorecerían el proceso de construcción de identidad colectiva. Lo que subyace a ese proceso es la consolidación de una estructura libidinal, donde los lazos que se establecen son imaginarios, pero a su vez organizan ámbitos de pertenencia".


ELLOS LAS PREFIEREN... MOROCHAS

El saber popular parece inclinarse claramente por lo que se considera carne de exportación: las morochas y pulposas por sobre las rubias y flacas. Lo interesante de esta idea de "las morochas al poder" es que viene de la mano de las generaciones más jóvenes. Los señores que pasaron el medio siglo siguen apostando al formato Barbie (y añorando a Mirtha, como se dijo). Y las que saben de qué se trata, cuentan por qué.

"Creo que la mujer morocha representa lo argentino. Y, además, la mayoría de las rubias son morochas arrepentidas", lanza la estocada Ximena Capristo, vedette, morocha ella, ojos negros de pantera ídem, un enjambre de curvas. Con golpe certero al corazón del agua oxigenada, Ximena sostiene: "Hay muy pocas rubias naturales... Nicole (Neumann) y paremos de contar. Así que por ahí el hombre elige a la morocha porque la puede teñir de rubia", ríe, filosa, La Negra. Y sigue: "Este tipo de mujer latina es con la que se identifica al país, la que el hombre argentino tiene en casa".

Por su lado, las rubias también esgrimen razones en su favor. "Si vos a un tipo le decís que le vas a presentar una rubia, enseguida se imagina una mina hermosa. Nunca se va a hacer la idea de que sea una rubia fea, aunque después se lleve una sorpresa", ensaya Rocío Marengo, finalista de la última edición de Patinando por un sueño . Rubiaella, confirma que ser blonda es una carta de presentación apetecible. "El pensamiento masculino es: 'Si es rubia, debe estar buena'. Yo doy un estereotipo llamativo pero en verdad soy tímida. Esa mezcla, un minón y pudorosa, da resultados".

Según el psicoanalista Carlos Repetto, "la ambivalencia y la ambigüedad son estructuras básicas del universo profundo real o inconsciente de las personas. No es un rasgo de 'argentinidad'. En toda cultura, por lo menos occidental, se da de infinitas maneras". En el fondo, estas tensiones ambivalentes, "disimulan estructuras e intereses que no quieren ser cambiados y se justifican en el ensalzar lo propio y denigrar lo ajeno", postula Repetto.


EL SUPERCLASICO DEL DOMINGO

¿Qué pasará si le preguntamos a un hincha de fútbol a quién prefiere, sia Bilardo o a Menotti? ¿Elegirán al fútbol lírico o pondrán el resultado por encima de todo?

Según los datos de D'Alessio Irol, los números abruman. Carlos Bilardo, el hombre de las mil muecas que brinda con gatorei , resultadista a ultranza, se apunta una abrumadora goleada: 7 a 3 sobre su némesis. Y no sólo eso. El Narigón gana por paliza entre los más jóvenes, aunque muchos de los encuestados dijeron que en realidad esta dicotomía ya perdió su razón de ser, como chetos/ grasas. ¿Y si inventamos otra? Tal vez no, al menos mientras perdure el superclásico de los versus. "La de Boca/River es por lejosla antinomia más grande", dice Charly Pacheco, 25 años, fana xeneize por legado familiar. "Te corrijo: del River/Boca querrás decir. A mí, Boca/River ya no me suena, es una cuestión semántica", chicanea Federico Grinberg, de 28, gallina neurótico y hacedor de La Página Millonaria , el sitio oficial de los hinchas de River. Charly cuenta que tiene por cábala ir a La Bombonera con la mismacamiseta y estacionar el auto en el lugar de siempre. Federico asegura que "desde 2001, sumado a que Boca ganó todo, la gente de River se aferró mucho al 'ser de River'.

Los números lo dicen todo: los últimos diez años lideramos la tabla de recaudaciones", argumenta. "Sí, pero en Boca son todos socios, no hay venta de entradas", contesta Charly. "Y... si tu cancha es de juguete", retruca Federico. En fin, un acuerdo imposible. Como tantos.


UN PAIS PARTIDO AL MEDIO

Resulta interesante que los encuestados hayan considerado que algunas antinomias históricas hayan perdido vigencia. Entre ellas, izquierda/ derecha, educación privada/ educación pública, creyente/ ateo. ¿Cumplieron su ciclo?

Según el historiador Felipe Pigna, "algunas responden a un contexto histórico, y otras son permanentes. Cambian los términos, pero no lo expresado en la antinomia. Por ejemplo, cabecita negra/oligarca y pardos/ chetos, emblemática dicotomíade la dictadura y los '80, expresa la histórica antinomia que da sentido a las luchas de clase". Sin embargo, Pigna sostiene que no es privativo de los argentinos esta costumbre de dividir las aguas. Y destaca la pica que tiene el sur de los Estados Unidos contra el norte. "En nuestro caso, quizá seamos un poco menos correctos, pero no somos originales. Y hay muchode postura 'para afuera', de un fanatismo impostado en el que seguramente se subliman otras cosas más importantes que si Racing o Independiente (¡aguante el Rojo!)."

Lo distinto es que aquí hay cierta tendencia a politizar todo: Menotti/Bilardo equivale a progresista/conservador; Boca/River, a peronista/gorila. Eso sí es bastante original y carece, en no pocos casos, de toda lógica. Se sobredimensiona tanto la dicotomía que ser bilardista o menottista implica una actitud filosófica frente a la vida. Hay mucha fantasía puesta en acción en estas cosas.

¿Cuál sería la causa de esas fantasías?

No excluiría como causas de estos exagerados embanderamientos la falta de otros más interesantes. Por ejemplo, en el ámbito de la política, que con el plantel que tenemos, cada vez despierta menos pasión.

¿La primera antinomia nacional fue Moreno/Saavedra?

Probablemente fue la primer antinomia que expresaba a dos proyectos de país. El defendido por Moreno era un país progresista,con acento en la educación popular, la ampliación del mercado interno y el comercio, una economía diversificada. Saavedra encarnaba la defensa de los valores tradicionales y los intereses de los sectores ganaderos. Así estamos. Divididos, igual que dos siglos atrás. Y así nos va