jueves, 9 de julio de 2009

Guía para chicos hiperconectados


Si piensa que su hijo pasa muchas horas frente a la computadora, seguramente tenga razón: algunas estadísticas sostienen que los chicos pasan hasta 10 mil horas al año en juegos online y es posible que con las vacaciones forzadas por la Gripe A, los niños argentinos contribuyan a aumentar un promedio que alerta a padres y especialistas.
Por eso, Mariela Blanco, periodista y autora del libro La conexión aparente, da su opinión y propone maneras más útiles de estar conectado.
“Los chicos viven en red. Hiperconectados. Enchufados. Despliegan pantallas en forma simultánea para chatear, investigar, jugar. Todo junto. Muchas veces están conectados e incomunicados al mismo tiempo, porque en el chat se puede charlar una hora y no decir nada”. Así define Blanco, una especialista en comunicación estratégica, el contacto que hoy se da entre los propios chicos. Y es por eso que aconseja que los padres acompañen parte del tiempo que pasan en la computadora.
Pero cuidado, las herramientas de la comunicación no son una amenaza en si mismas, lo grave son los excesos. Es que, como cuenta la autora, “los nativos digitales –como los llama- juegan más con el mouse que con la pelota”, algo que muchos nostálgicos nunca terminarán de entender. Pero a no desesperar, que en medio de tanto Facebook, MSN y Fotolog , hay también opciones más que interesantes para estas vacaciones: “La web está llena de oportunidades para descargar contenidos atrayentes y no sólo de carácter lúdico”, explica Blanco que, tras elogiar el sitio para chicos creado por Críticadigital, enumera: “Educ.ar propone ejercicios para aprender en casa, que se suman a otras iniciativas como las de Experimentar, Educared o Tinta Fresca".
Otra opción que propone la autora está entre las grabaciones caseras y voyeuristas de YouTube , que, según dice, “atesora un cúmulo interesante de videos culturales y es por eso que es fundamental el acompañamiento de los padres".
LOS PELIGROS DE LA NUEVA COMUNICACIÓN.
Los chicos, dentro de esas miles de horas que pasan conectados, pueden también hacerse de nuevos vicios difíciles de sacudir. Mariela Blanco explica en su libro que “sin recelos se ha aceptado escribir con K el verbo 'querer', es válido decir 'yegar' en lugar de 'llegar; 'xfa' en lugar de 'por favor'; o 'salu2' para ahorrar un par de palabras de despedida”.
La autora explica que el ahorro de palabras puede servir en un caso de apuro, pero puede ser muy confuso a la hora de querer comunicarse de verdad: “Un SMS (mensaje de texto) abreviado puede ser sumamente útil, pero 160 caracteres nunca pueden ser suficientes para acercarse a algo o conocerlo”, explica sin mencionar los insospechados conflictos que esto puede traer.
“En materia de educación y conocimiento, la falta de expresividad y entonación propia de los mensajes virtuales sumada a las incoherencias sintácticas y errores de ortografía dan como resultado el acostumbramiento a un uso incorrecto del lenguaje”, completa la autora. Pero la Blanco tiene una mirada optimista, "los chicos jamás tuvieron tanta información al alcance de su dedo”, sostiene y finaliza: “Lo importante es que aprendan a buscar, a analizar, a comprender y no se queden en un consumo pasivo y acrítico”.
criticadigital.com