lunes, 20 de julio de 2009

La Web cambió los vínculos, pero no el valor de la amistad



Si en un esquema se pudiera graficar en tiempo real la circulación global de mensajes digitales, lo que se vería sería impactante. Y si de todos esos mensajes se colorearan sólo los que están sosteniendo amistades –sobre todo hoy, Día del Amigo–, la imagen no sería menos impresionante.
El correo electrónico, los mensajes de texto, los weblogs y fotologs, los foros y las diferentes redes sociales han modificado y ampliado la posibilidad de hacer y sostener amigos, han reencontrado a otros que el tiempo o la distancia habían separado, y han creado también un nuevo tipo de amigo, el que es sólo virtual. Sin embargo, lo esencial de la amistad, dicen los expertos, no ha cambiado. Los valores que la sostienen son los de siempre, aunque el mate o el asado hayan quedado algo relegados en favor del chat.
Sergio Armand, director del Instituto de Investigación en Redes de Comunicación Social de la Universidad de Morón, señala que desde la aparición de Internet lo que cambió no es el tipo de amistad, sino la forma de relacionarse. "Los vínculos ahora son más inmediatos y postergan los sistemas vinculares tradicionales, como la clásica reunión de amigos que alguien tenía para ponerse al tanto de la vida del otro", explica Armand. "De alguna manera –sigue el experto–, muchos dicen 'presente' con mayor continuidad y permanencia en el reenvío de chistes, de mensajes audiovisuales en PowerPoint, de videos 'rescatables', aunque a veces eviten trascender el ámbito del ciberespacio".
Rosina Duarte, psicóloga y coordinadora del centro de asistencia Clinicar, afirma que aunque en estos tiempos es habitual que las relaciones de amistad tengan inicios virtuales, lo que las sostiene posteriormente es lo mismo que cuando el vínculo se da sólo cara a cara. "El compañerismo, la presencia, la ayuda mutua, y el compromiso con el otro se mantienen inalterables como bases de la amistad. Y las nuevas tecnologías refuerzan esto en un mundo que muchas veces no da tiempo para sentarse a tomar un café, pero sí permite enviar un e-mail", explica Duarte.
La psicoanalista Lila Isacovich, de la Fundación Buenos Aires, coincide en que Internet y el chat son nuevos soportes para vínculos que en lo esencial no cambiaron. "Yo señalaría que una particularidad, una singularidad que la haga insustituible, más cierta duración en el tiempo son las características que definen a la amistad, y esto no se ve modificado por los contactos virtuales", dice la especialista.

Opinión
¿La amistad cambió con la virtualidad ciberespacial?
"Entrar" a Internet es ahora como podía ser antes entrar a un café y encontrar las caras conocidas: se intercambian saludos, banalidades y confidencias.
Pero, ¿es lo mismo? Cada medio de comunicación tiene sus propias características. No es igual el diálogo personal, el telefónico, o el que se establece a través del correo electrónico o del chat.
En general, lo nuevo despierta sospechas y admiración al mismo tiempo. Y es así que a la comunicación virtual se le ha reprochado facilitar la distancia, evitar el contacto "cuerpo a cuerpo", ocultar la identidad; se suele decir que el lenguaje del chat resulta justamente chato y con poco contenido.
Pese a esto observamos que este tipo de comunicación crece día a día y que se hace no solo cotidiano sino, por momentos, imprescindible. Por las redes circula información, pero también afectos y pasiones, que hacen que espacios como Internet se hayan vuelto un medio de encuentro y expresión inesperados.
La curiosidad que suscita, día a día, el abrir el correo electrónico nos señala que allí existe una promesa, la de un mensaje que podría ayudarnos a precisar quién somos, qué deseamos, una sorpresa que nos reivindique de postergaciones y dolores, una clave reveladora que nos diga quién es el otro y qué somos para él. En definitiva, todo aquello que se busca y se ha buscado desde siempre en una amistad.
Diana Sahovaler de Litvinoff
Psicoanalista



Los códigos compartidos se mantienen intactos

Si en un esquema se pudiera graficar en tiempo real la circulación global de mensajes digitales, lo que se vería sería impactante. Y si de todos esos mensajes se colorearan sólo los que están sosteniendo amistades -sobre todo hoy, Día del Amigo-, la imagen no sería menos impresionante. El correo electrónico, los mensajes de texto, los weblogs y fotologs, los foros y las diferentes redes sociales han modificado y ampliado la posibilidad de hacer y sostener amigos, han reencontrado a otros que el tiempo o la distancia habían separado, y han creado también un nuevo tipo de amigo, el que es sólo virtual.
Sin embargo, lo esencial de la amistad, dicen los expertos, no ha cambiado. Los valores que la sostienen son los de siempre, aunque el mate o el asado hayan quedado algo relegados en favor del chat.
Sergio Armand, director del Instituto de Investigación en Redes de Comunicación Social de la Universidad de Morón, señala que desde la aparición de Internet lo que cambió no es el tipo de amistad, sino la forma de relacionarse.
"Los vínculos ahora son más inmediatos y postergan los sistemas vinculares tradicionales, como la clásica reunión de amigos que alguien tenía para ponerse al tanto de la vida del otro", explica Armand.
"De alguna manera -sigue el experto-, muchos dicen 'presente' con mayor continuidad y permanencia en el reenvío de chistes, de mensajes audiovisuales en PowerPoint, de videos 'rescatables', aunque a veces eviten trascender el ámbito del ciberespacio".
Rosina Duarte, psicóloga y coordinadora del centro de asistencia Clinicar, afirma que aunque en estos tiempos es habitual que las relaciones de amistad tengan inicios virtuales, lo que las sostiene posteriormente es lo mismo que cuando el vínculo se da sólo cara a cara.
"El compañerismo, la presencia, la ayuda mutua, y el compromiso con el otro se mantienen inalterables como bases de la amistad. Y las nuevas tecnologías refuerzan esto en un mundo que muchas veces no da tiempo para sentarse a tomar un café, pero sí permite enviar un e-mail", explica Duarte.
La psicoanalista Lila Isacovich, de la Fundación Buenos Aires, coincide en que Internet y el chat son nuevos soportes para vínculos que en lo esencial no cambiaron. "Yo señalaría que una particularidad, una singularidad que la haga insustituible, más cierta duración en el tiempo son las características que definen a la amistad, y esto no se ve modificado por los contactos virtuales", dice la especialista.
Daniel Francisco
edad: 29 años
Facebook se convirtió en una especie de reunión de ex alumnos virtual. Miles se han reencontrado a través de la red social con sus viejos compañeros de primaria y secundaria. Daniel Francisco es uno de ellos. Este estudiante de Ciencias de la Comunicación ubicó a sus amigos de la infancia y este verano se volvieron a ver. "Después de más de 15 años me encontré bailando, contando anécdotas y reviviendo lindos momentos. Al mes estábamos de nuevo reunidos la mayoría, y comiendo pizzas y empanadas mientras nos peleábamos por hablar. Ya estábamos armando nuevos vínculos", explica Daniel sobre cómo Internet fue el puntapié para replantear relaciones. Y cuenta que desde entonces pasaron por cumpleaños, tardes de mate, cenas íntimas y reuniones familiares. "Es increíble ver cómo pasaron tantos años y uno mantiene un espacio implícito en los recuerdos; se recuerdan fechas de cumpleaños y apodos, se saben nombres de familiares y tus viejos amigos pueden describirte al perro feo que teníamos y siempre deseamos esconder", concluye.
clarin.com