lunes, 13 de julio de 2009

El impacto oculto de la rinitis alérgica


El 70% de las personas que padecen rinitis alérgica presenta síntomas tanto oculares como nasales, revela un estudio difundido por la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica. Los resultados de dicho estudio, presentados recientemente en Varsovia, Polonia, señalan que, en comparación con lo observado en los casos de rinitis alérgica que presentan únicamente síntomas nasales (como prurito, múltiples estornudos, goteo y congestión nasal), quienes también presentan síntomas oculares (como enrojecimiento ocular, lagrimeo y picazón) ven afectada su calidad de vida en mayor medida.
El grado de precarización del sueño y del rendimiento diurno que la rinitis alérgica produce, y que en los niños puede incluir un menor desempeño en la escuela, a la par de un menor desempeño laboral en los adultos, y que puede verificarse en una baja en la capacidad de respuesta tanto en el marco de los deberes y las obligaciones como en el de los afectos y el descanso, sería aún mayor en quienes padecen una combinación de síntomas oculares y nasales, lo cual se daría en un 70% de los casos.
Esta es la primera vez que se logra cuantificar el impacto adicional que genera la aparición de síntomas oculares dentro de la presente afección.
Se calcula que la rinitis alérgica afecta al 30% de la población mundial. Solamente en nuestro país, se estima en 6 millones el número de personas que la padecen. A pesar de la minimización que suele hacerse de la trascendencia médica y de la influencia social de esta patología, la rinitis supone cada año, según cálculos de la Organización Mundial de la Alergia, un coste aproximado de 20.000 millones de dólares, incluyendo tratamientos, ausentismo laboral y visitas al médico.
"Estos hallazgos -observa el doctor Jorge Máspero, especialista en alergia e inmunología-, demuestran que la presencia conjunta de síntomas oculares y nasales produce un impacto significativamente mayor que los síntomas nasales solos", y agrega que "esta realidad debe influir también en el diagnóstico médico. Existe una tendencia a subestimar tanto la prevalencia como el impacto de los síntomas nasales y oculares. Estos datos destacan la necesidad de que la comunidad médica tome conocimiento de la escala que plantea el problema y realice mayores esfuerzos para mejorar el tratamiento de la rinitis alérgica."
Los síntomas aparecen cuando una persona con rinitis alérgica inhala un alergeno, ante lo cual el cuerpo responde liberando químicos como la histamina, que induce inflamación y puede producir la aparición de goteo nasal, lagrimeo, etc. Entre los factores alergenos más comunes se encuentran el polen, los ácaros, las esporas de moho y los alergenos de animales, presentes en las descamaciones de su piel, como en el caso de los gatos domésticos, etc.
Ante esta patología, existen en la actualidad tratamientos disponibles para mejorar ampliamente la calidad de vida de los alérgicos. Éstos incluyen no sólo una medicación específica, sino también pautas dirigidas a modificar la conducta y el entorno de los pacientes, generando así una vida más saludable de un modo integral.
Juan Manuel Ríos
lanacion.com